Corrían desesperadamente en medio del desierto con el sol en el cenit perseguidos por aquella abominación monstruosa de diez metros que corría endiabladamente sobre sus cuatro patas con garras monumentales y bañadas de sangre, un rostro que lo único que mostraba era una mandíbula que con facilidad devoraría cualquier navío, y un cuerpo lleno de un asqueroso y espeso fluido rojo sangre.
Correr delante de aquella bestia, simplemente era retrasar una dolorosa muerte unas cuantas milésimas de segundo más.
Aquella bestia digna de pesadilla, no es más que una simple y común mascota doméstica en aquel planeta, basta decir que es una mascota que los seres de dicho lugar consideran como “pequeña” para dibujaros en vuestra mente el enorme problema en el que se encontraban nuestros dos protagonistas cada segundo que pisaban en suelo de aquella tierra.
La distancia entre el depredador y la presa se convirtió en cuestión de segundos en una brecha ridículamente corta.
Un zarpazo bastaba para que la vida de Agosto y su padre terminaran de la forma más dolorosa posible.
El zarpazo fue dado con fuerza. Agosto que era el blanco de tremendas garras, tropezó exactamente en ese momento. La fuerza del ataqué no acertado hizo caer hacia delante el cuerpo del cuadrúpedo. La bestia rodó bruscamente por delante de los dos hombres. De inmediato la bestia volvió a ponerse sobre sus cuatro patas, ahora mucho más enfadada y salvaje que nunca, ahora viendo directamente a las víctimas de su ira y hambre. El sonido que expulsaba aquel animal era una especie de siseo mesclado con gritos de angustia y desesperación, un sonido que directamente entraba a tu sistema nervioso y te obligaba de forma inmediata enfrentar un escalofrió de muerte por todo el cuerpo y alma. El animal iba a volver atacar, y esta vez lo haría de frente. Padre e hijo se quedaron congelados de un miedo que seguramente solo se siente en el infierno. La bestia sabiendo al igual que sus víctimas lo que iba a pasar, se tomó su tiempo, dio un paso enfrente del anterior con una actitud ceremoniosa que pincelaba su retrato de victoria. El sonido que emitía no paraba, pero su frecuencia ahora refleja indudablemente excitación.
Esta vez no atacaría con sus garras, no; esta vez utilizara sus colmillos; al fin de acabo la presa no va ir a ningún lado, está congelada del miedo, está literalmente servida en un plato. Agosto y su padre, ya no iban a luchar, ni a correr, ni siquiera a elevar una oración; ya aceptaron su destino. Solo se tomaron la mano, cerraron los ojos y esperaron.
El ataqué fue hecho, pero las víctimas ya no estaban, desaparecieron.





Mabel
Muy buen relato. Un abrazo Leandro y mi voto desde Andalucía
Esruza
¡Excelente! Saludos y mi voto
enriccarles
Hola Donrelac
un curioso microrrelato, con mucho dinamismo, llevas al lector a su última palabra y queda en el aire suponiendo millones de conjeturas
es interesante y ameno
pero tiene algunos fallos, como por ejemplo los tildes (escalofrío y no escalofrió) (ataque y no ataqué) faltan algunas preposiciones (a), reiteras términos produciendo redundancia en el mismo párrafo (dos veces “ahora”, o dos veces “mascota”) en otra oración pones “al fin de acabo” y es “al fin y al cabo”, la palabra “mezclado” va con zeta, caes en otraredundancia al escribir dos veces “bestia” en una misma oración, escribes “está congelada del miedo” y debe ir “congelada de miedo”, en “dio un paso enfrente del anterior” debería ir “dio un paso al frente”. sinceramente ahy algún otro fallo pero no quiero abrumarte.
con una relectura y corrigiendo, el micro queda perfecto
espero que no te moleste mi crítica, pero de no decirlo sería un hipócrita
dejo mi voto, y un abrazo
Donrelac96
Saludos amigo. Quiero agradecerte sinceramente por la crítica constructiva, por el tiempo que te ha llevado hacerlo y sobretodo por las muy buenas intenciones que no dudo son las que tienes. Es verdad tengo una falencia en la ortografía que se debe a la velocidad de la redacción y a la falta de una posterior revisión. Pero, lo de las reiteraciones; es algo que si revisas mis anteriores artículos lo hago consciente. ¿Por qué? Porque es la reiteración la forma que he encontrado para desligar la historia de las letras y hacerlas más vívidas. Es decir, creo y quizás me equivoque que repitiendo palabras claves en el momento adecuado con la intención correcta se puede hacer sentir al lector más parte de la historia.
Nuevamente gracias por tus correcciones, lo tomaré en cuenta. Que bueno fuera que hubiera más personas como tú, porque son personas como tú lo que hacen crecer a los escritores como yo.
Un abrazo amigo, bendiciones.