Enlazados: las crónicas de dos desconocidos (Capítulo II)

Escrito por
| 44 | 6 Comentarios

Capítulo II

UNA HISTORIA A LA VEZ

 

—¿Mi nombre? Ranza ¿Y el suyo?

—Menar, pero mejor conocido como el Fenómeno del Puente.

El chico aturdido se pisca la cabeza y le cuestiona: —¿Fenómeno? yo creo que de la única forma que fueras un fenómeno es cocinando esos pobres conejos.

Menar va tomando un gesto rigoroso y de pronto cambia de tema: —!Exacto! yo soy una bestia prácticamente y tal vez te ha causado pánico al despertar y darte cuenta, y aún más al verme frente a la fogata—, Ranza gruñe los ojos y tuerce la cabeza, —Pero al observar los conejos atados detrás de mí, todo los pensamientos que hubieran pasado por tu mente cambiaron, en definitiva te percataste que no era para cocinarte.

Y luego Ranza piensa en voz baja: — ¿O será porque me has salvado?

—Te escuche—, chasqueándosele alego Menar.

—¿Pero cómo pudiste?—, asombrado pregunto el dicho mientras se levanta y camina hacia la fogata.

—No solo soy horrible también tengo mis dones ¿Y tu?

No sé ni siquiera en donde estoy y me preguntas que si tengo un don, ¡aH! y no cocinarás los conejos ¿Verdad?

 

Era evidente lo rápido que crecía la confianza entre ellos dos, como si se conocieran desde hace tiempo o hubiera un vínculo familiar entre ellos. Menar pasivamente le contesta:

—¿Y qué vamos a almorzar entonces?— respira hondo y descuelga el palo que atraviesa la asa de la cazuela, sostenido por dos resorteras de palos.

—Confía en mí, sé que tienes un considerable apetito.

Menar un poco gruñón le contento: —No te imaginas lo que se vive aquí.

 El niño rebusca en su memoria la historia de su pasado para ver que encuentra y recuerda un escenario muy útil en lo que Menar le replicaba.

Bien, ahora necesito hilo de pescar y un anzuelo.

Y la risa burlona que resalta en el rostro de Menar: —¿Hilo de pescar solamente? ¿No quieres la carnada también?— una risa burlona y sigue diciendo: —Tú crees que puedes aparecerte aquí de repente y hacerle la vida más cómoda a alguien o ¿Qué crees? ¿Que nunca he intentado atrapar unos cuantos peces? No sabes pescar eres apenas un crio y además es imposible sacar esos peces del lago.

Ranza se colgó ante la reacción de Menar, —pero solo te pido que confíes en mí, “funcionará”.

Un suspiro profundo y aun le trata de explicar: —Supongamos que nos encontramos en el lago pescando, y una vez que el pez muerda el anzuelo, se vuelva cenizas cuando le toques con tus manos ¿Qué harías al respecto?, eso es lo que pasa cuando pescas allá bajo.

—No importa solamente confía en mí, es lo único que te pido.

Menar se toma tiempo para decidir —está bien, si no logras pescar por lo menos un pez, nos comeremos los conejos ¿trato hecho?

Aceptaré pero bajo mi condición.

¿Cuál es?— desesperadamente le pregunta Menar.

Que si logro pescar y sacar por lo menos un pez del lago, los conejos son míos, ¿Trato hecho?— le propone Ranza parado a su frente.

Trato hecho— confirma sonriente, pues para Menar iba a comer carne de conejo de todos modos.

 

Mientras bajan por el precipicio, Menar que carga a Ranza en su espalda, le surge una inquietud que llevaba consigo mismo desde hace tiempo:

Ranza ¿Puedo hacerte una pregunta?

 El chico que se sostiene con sus brazos envueltos al cuello de Menar, en seguida ríe, —con el simple hecho de preguntarme si puedes, ya me estás haciendo una pregunta, pero bien puedes hacer las que quieras, usted me has salvado la vida, pues te debo más que eso.

—¿Por qué el querer morir?

—Cuando se agotan todos los motivos que puedes encontrar para seguir viviendo no hay más solución que alejarse de este ridículo mundo de la forma más rápida posible.

 

Menar no hizo mención de ningún tipo de palabra hasta llegar al lago, al igual que el chico: —Bueno aquí estamos cuando quieras te bajas.

Sentados en uno de los tantos peñascos que rodean el lago, Ranza comienza a ponerle el anzuelo al hilo casi podrido, de una forma tan torpe que induce a Menar al habla: —Creo que comeremos carne de conejo hoy ¿De verdad no le pondrás carnada al anzuelo?

Ranza aún no habla, se nota un poco tensó. Lanza el hilo al lago y en breves instantes un enorme pez muerde el anzuelo, empieza a tirar del hilo mientras que Menar se encuentra en una especie de parálisis mental. De forma efectiva logra sacar el pez enorme del lago y se lo muestra a Menar colgando al pez del hilo, Menar observa muy discretamente esperando a que el pez se convierta en cenizas cuando Ranza le toque, pero el niño desmonta el pez y nada pasa. Se rasca la cabeza, no encuentra que palabras decir.

—Aquí está tu pez Menar— le dijo sin poder aguantar la risa.

—No quiero ni tocarlo, ¿Cómo lo  logras o cómo pudiste?

No sé si haya un motivo, simplemente pasa, pero los conejos se quedar con nosotros ¿Verdad?

Menar se expresa molesto encogiendo los hombros y brazos, y extendiendo los dedos: —¿Por qué te importan tanto esos sufridos conejos? Te dije que los peces que salen de ese lago se convierten en polvo negro cuando les tocas y contigo eso no funcionó ¿Quién eres en realidad?

Tratando de ignorar la conversación Ranza le dice: —eso ya no importa, lo bueno es que podemos comer— Abrió el bolso que había traído junto con el hilo y guarda el pez dentro, —¿Nos podemos ir?

 

Nunca antes Menar había escalado tan rápido para llegar a la cueva. Ranza se derriba de su espalda y le ofrece el bolso, Menar lo mira fijamente a los ojos mientras le arrebata el bolso de las manos y sin decir una palabra se dirige hacia el tronco, allí recuesta el bolso y da media vuelta en busca de las demás leñas, mientras vocifera:

Sabía perfectamente que no eras normal.

Bueno entonces tenemos algo en común ¿Verdad?

 Hasta ahora lo único que sé, es que tú y yo somos distintos y muy diferentes a los restantes, además provenimos de diferentes lugares, así que no, no somos semejantes en lo absoluto.

 —Erés ignorante, ¿Sabes Menar?, pero da igual me iré a recostar un poco.

—Imagina que estas en casa y haz lo que quieras pero sin desbarajuste.

Estando cerca de las hojas bien amontonadas denota con su cabeza a los conejos atados y cambia de dirección.

Según mis enseñanzas el color blanco representa un nuevo comienzo pero el rojo puro que brota en los ojos de estos conejos— dijo mientras lo acariciaba:

Representa un futuro atroz ¿Te has fijado Menar?

De vuelta al tronco Menar le responde: —no creo haber leído algo sobre el significado o como descifrar los colores, aunque si pude percibir al capturarlos, que se encontraban expuestos como si supieran que al cazarlos no iban a morir.

—¿Tienes algo de alimentos para ellos?

—Solo me quedan algunas zanahorias y las necesitaré para cocinar el pescado.

—Está bien saldré y traeré algo de frutas.

La risa afluente se vuelve a posar en el rostro de Menar, —arriesgarás tu vida por esos conejos, está bien que hayas regresado del otro lado y tal vez allá la vida sea menos peligrosa, pero aquí el bosque es muy oscuro, ¡aH! y cuidado con las trampas para osos, te esperaré para el almuerzo, mientras tanto iré cocinando.

—“No te preocupes estaré bien”— deja dicho Ranza al salir corriendo de la cueva, y Menar expande el tono de voz otra vez: —escala con cuidado muchacho.

 

Unas horas después retorna Ranza con gran satisfacción y justo a tiempo para el almuerzo: —¡He! hallé unas cuantas zanahorias y manzanas, es emocionarte ¿Verdad?

Y corre hacía los conejos para dárselas de comer, la conformidad emergía por sus ojos. Permaneció de rodillas junto a ellos mientras devoraban las frutas.

Ven, come algo— le anuncia Menar que va de camino hacía el estante en busca de una cuchara de plata y la escudilla de barro, le pregunta que si quería una para él.

 No tengo apetito, mira los felices que se ven.

Esta delicioso el pescado—, luego le reclama.

El niño con una risa sigilosa acariciando a los conejos le contestó: —Menar cuando creas que no haya más motivos para seguir viviendo es juntamente en ese momento donde toda tu vida comienza completamente de nuevo.

Menar no entiende la ironía y de camino al tronco le contradice: —pero fue tu quien dijo que “cuando agotamos todos los motivos que podemos encontrar para seguir viviendo no hay más solución que alejarse de este grotesco mundo de la forma más rápida posible” lo memorice exactamente como lo pronunciaste, entonces ¿Cuál es la lógica?

Ranza que aún sigue muy distraído observando a los conejos le dice con voz fría: — Ellos, los conejos al igual que yo, no encontraron algún otro motivo para seguir viviendo, así que decidieron poner en total peligro sus vidas, siendo esa la clave para no morir. Es irónico pero cobra sentido.

Pueda que te entienda pero no estoy de acuerdo, en la vida cuando creemos que todo está perdido y caemos de cara contra ella, es ahí donde nos levantamos con más fuerzas para seguir luchando, pero no logramos nada tratando de que nuestras vidas pasen a otra dimensión, pero tú que tienes esa opinión sobre la vida es porque dicha opinión se relaciona con tu pasado, quisiera saber, cuéntame ¿Cuál fue la causa que te trajo hasta aquí para quitarte la vida?¿Cuál es tu historia Ranza?

—Es un poco larga pero autentica lo suficiente para no aburrirnos— y va de camino a sentarse en el otro tronco de frente a Menar.

bueno, además tú no tienes a donde ir y yo estaré más que complacido de escucharla ya que no tengo historia.

 ¿Que? No sabes nada de tu pasado— le cuestiona Ranza sorprendido, acomodándose en el tronco.

Solo sé qué desperté una mañana en esta cueva convertido en esto, —apoya sus manos en el pecho —después lo demás fue puro instinto, desde entonces espero aquí hasta que surja un milagro que me libere de esta maldición, y qué más da utilizo lo de salvar personas como una paga a lo que tal vez hice mal en el pasado. Eso es todo sobre mí. Vamos empieza.

Cuando mi padre Alejandro Jappier, frente ante todos los habitantes mencionó con gran énfasis la palabra “AVES” todos ellos aplaudieron excepto una hermosa pero inquietante joven que estaba en desacuerdo con que nombraran al basto pueblo con el nombre de “AVES”, ella no resistió más y fue, con gran empeño, escabulléndose entre la multitud hasta subir al escenario y pararse frente a mi padre, mirándolo fijamente a los ojos, Alejandro Jappier no aguanto el carácter penetrante de la joven y le habló con una voz de ternura tratando de persuadirla un poco, —¿Que deseas hermosa dama?— pero ella lucía impenetrable, el rojo puro de su vestido estampado en combinación con el rojo salvaje de su pelo, la vislumbraba radiante, no responde ante la pregunta de mi padre, —has tenido el valor y el coraje de llegar hasta aquí, y después guardas silencio ¿Cuál es tu nombre?

—Qué extraña chica, ¿No? —dijo Menar.

—Sí, mi padre estaba sorprendido por la actitud de aquella joven, además nadie anteriormente se había presentado de tal forma ante un Rey.

Menar atónico le resalta: —¡Espera! ¿Tu padre es un Rey?

Y Ranza le responde sin ninguna motivación:  —¡Sí! Después de unos segundos la joven le pregunta a mi padre con voz frígida: —¿Por qué le pondrá ese estúpido nombre a la capital?— Mi padre complacido por la pregunta, le contesto:

—especulé que al anunciar el nombre que tendría la capital, los habitantes se mostrarían atraídos por el motivo “del cuyo nombre” pero usted fue la única persona que se interesó y se atrevió a opinar, viniendo hasta aquí—, luego le pidió un amable permiso y se dirigió nuevamente ante el público que aún permanecía en silencio trás la asombrosa hazaña de la señorita al dirigirse hacía el nuevo Rey, —¿Por qué Aves?, Aves simboliza a aquellos animales emplumados que pueden volar libremente, emprendiendo sus alas hacia cualquier horizonte, apoyándose unas con la otras, siempre unidas, no abandonan a ningunos de sus miembros y saben cómo criar a sus pichones. Desde ahora yo seré su nuevo Rey y haré de esta Gran Isla un paraíso inigualable—, esta vez los habitantes aplauden con mucho más emoción y entusiasmo, mientras que la señorita ríe a carcajada y cuestiona: —Es impresionante como, con mentiras, logras expresarte de tal manera ante todo el público, pero hay algo que se te escapa, necesitas una Reina para ser un verdadero Rey—, mi padre toma con una de sus manos la capa de color azul oscuro que se desplazaba a unos cuantos centímetros por la madera tierna de la tarima, alzándola un poco, logrando que no se arrastre mientras da la media vuelta y camina hacía la ostentosa poltrona, que resalta por su cantidad de ramas alineadas de forma uniforme, unas al lado de la otra, establecidas en el espaldar, a su vez mira atractivamente a la señorita, toma asiento y luego ríe disimuladamente, —no necesito una mujer a mi lado en estos momentos, soy muy joven al igual que usted, además sería una gran distracción pese a que estoy terminando unos planos de diseño del pueblo y pronto empezaré a ponerlos en marcha, se construirá moradas diferentes, baptisterios, jardines y muchas cosas más, así que tendrán que persistir unos cuantos años con la ausencia de una Reina y más tarde te buscare a ti para que seas mi esposa y la nueva Reina.

Pero después de varios y extensos años de arduo trabajo reconstruyendo la capital, mi padre comienza a percibir la ausencia de una mujer, dama y Reina. No pierde más tiempo y reúne a sus tres peculiares jinetes para ir cabalgando pueblo en pueblo hasta encontrar a la pelirroja que aquella vez lo abordo con rebeldía. En su recorrido por la encantadora Isla se encontraron con mujeres hermosas pero ningunas cumplían con las expectativas de una Reina y mucho menos poseían las cualidades de aquella pelirroja. Hasta que en su séptimo y último día de travesía dieron con uno de los pueblos más lejanos de la capital, donde allí la hallarían. Faltaba poco para que el sol comenzara la mañana pero aún subsistía un poco de la noche oscura que rodeaba todas las chozas de neblina pura. Las herraduras de los caballos truenan al rozar con los trozos de piedra gris, las cuales marcaban las carreteras del pueblo, —Al menos eso se escucha camaradas, descansaremos hasta el amanecer en aquel árbol asediado de aquellos cuatros balcones. No faltó mucho tiempo para que cayeran en profundo sueño aunque varias horas después el sol empezó a salir detrás de la choza ubicada al frente del balcón donde mi padre se encontraba durmiendo, lo que permitió que el primer rayo de sol se pose en todo el rostro de Alejandro pero eso no fue suficiente para despertarlo.

Menar le interrumpe: —¡Sabes!, cuando apareciste en el puente, un rayo de sol me había despertado y luego paso algo muy similar cuando te encontré en el lago. Ranza le responde molesto: —Tal vez solo sea coincidencia. Pero no obstante lo que sí logró que mi padre abriera los ojos fue aquel radiante cabello rojo que fulguraba como oro pulido posado al sol, casi ciega a mi padre. —La encontramos camaradas es ella— dijo.

—“Era la mujer perfecta, Menar” encantadores ojos verdes que la desigualaban de las demás a igual que su cabello, caderas tonificadas y curvadas semejantes a su espalda, sin duda alguna era la mujer más deseada de la isla.

No resiste la tentación de ir a presentarse pero al ponerse de pies su cuerpo le empezó a retemblar y las gotas frías de sudor comenzaron a brotar en todo su rostro. Contó los pasos hasta llegar a donde ella, para así darse tiempo a examinar las palabras que le dirá. —Nunca me diste tu nombre aquella vez— ella finge sonrisa y responde con firmeza: —ese es el motivo de vuestra visita ¿Saber mi nombre?, dígame Rey Alejandro, entonces se lo diré para que luego se marche, mi hombre es Eva, ¿Ahora qué sigue?

—lo siguiente ahora es que la llevaré conmigo intrépida Eva para que sea mi esposa como se lo había prometido.

 

 

Espero que sea de su agrado y que pueda apoyarme con un voto, o alguna especie de crítica, de veras que se lo agradecería bastante, ¡Ha! y por cierto si le gustaría saber, de pronto, el como terminará esta gran aventura pues la primera parte de la novela está disponible ya en Amazon Kindle a un precio asequible. Gracias por su apoyo y que pase un excelentísimo resto del día.

Comentarios

  1. Imagen de perfil de Mabel

    Mabel

    20 junio, 2017

    ¡Excelente! Un abrazo Joan y mi voto desde Andalucía

    • Imagen de perfil de Geminix

      Geminix

      27 junio, 2017

      muchas gracias Mabel, tu junto a Celeste me han dado un excelente apoyo tanto que no se aun como agradecerles

  2. Imagen de perfil de Celeste

    Celeste

    22 junio, 2017

    Un abrazo y mi voto, amigo. Mucho ánimo y a seguir escribiendo!

    • Imagen de perfil de Geminix

      Geminix

      27 junio, 2017

      mil gracias Celeste, y claro voy a empezar a subir nuevos contenidos

  3. Imagen de perfil de Fiz Portugal

    Fiz Portugal

    26 junio, 2017

    Tiene muchas cualidades pero contiene algunos errores, sobre todo de vocabulario. Hay algunas palabras que están mal empleadas y algunos errores de sintaxis. Sin embargo, la historia es buena e interesante. Y te aconsejaría que leyeras con interés y detenimiento a Camilo José Cela que es el autor que mejor maneja el español moderno. Saludos cordiales.

    • Imagen de perfil de Geminix

      Geminix

      27 junio, 2017

      Genial!! Fiz Portugal estoy muy agradecido por tu esencial critica ya que esta novela es lo primero que he escribo en mi vida, y tu comentario me servirá mucho de ayuda. Así que voy a tratar de seguir tu consejo al pie de la letra y a leer varias novelas de Camilo José Cela, espero seguir teniendo tu apoyo aunque no tienes que verlo como una obligación.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Abrir la barra de herramientas