La tensión estaba presente en todo momento. Cualquier intento por socializar con Haru era en vano y lo sabía perfectamente pero no deseaba que aquella situación continuara, solo era capaz de recordar algunas escenas de lo ocurrido, no me parecía justo tener que aguantar aquel trato por algo de lo que nisiquiera era consciente.
- No pienses mucho en eso- mencionó Zero acercándose
- ¿A que te refieres?- pregunté observándo su rostro lleno de preocupación
- No tienes la culpa de nada, solo estuviste en el lugar y momento equivocados-
- ¿Eso que quiere decir?-
- Significa que si quieres recobrar un mínimo de paz en tu vida será mejor que te alejes de Dimoni-
- No, no quiero, no puedes obligarme-
- Lo se, solo cumplo con advertirte igual que el resto- dijo antes de darse media vuelta y encontrarse con aquella mirada de odio
- Quítate del camino hielo parlante- mencionó Josh amenazante observándo a Zero
- Parece que Zaphir se ha olvidado de darte unas cuantas lecciones de cortesía, aunque dudo que incluso ella pueda ayudar a un perro pulgoso como tú- comentó con una leve sonrisa en sus labios
- ¿Quieres que te destroce la cara?- dijo Josh acercándose peligrosamente a Zero
- Detengánse- mencionó una suave voz junto a nosotros
Sujetando las manos de ambos chicos se encontraba Haru. No había notado el momento en que se había acercado para calmar la situación. Los dos chicos la miraban extrañados.
- ¿Qué estas haciendo?- preguntó Josh claramente molesto
- ¿Quieren ser expulsados?- mencionó Haru observándolos
- Es verdad, Josh no deberías pelear con otros, Zaphir va a molestarse- dije intentando alejarlo lo más posible de Zero
- No me interesa lo que esa mujer diga- comentó soltándose de mi agarre
- Entonces supongo que no te importa que tu noviecita sea enjaulada como hicieron contigo- mencionó la voz de un hombre a nuestras espaldas
Todos los presentes dirigíamos nuestra mirada hacía aquel hombre. Inspiraba terror con tan solo su mirada y su largo cabello de plata cubría parte de su ojo derecho.
- ¿Quién es?- pregunté algo intimidada por la presencia de aquel hombre
- Su nombre es Clyde- mencionó Tim acercándose con el resto de su grupo
- Chicos, ¿Que hacen aquí?-
- Somos parte de esta clase también- comentó Cytrus
- Ha pasado el tiempo desde la última vez que lo vimos jefe- dijo Jesica en tono serio
- ¿Jefe? ¿Se conocen?- mencioné asombrada
- Podrías decir que son el grupo más grande de terroristas por aquí- comentó Zero
- ¿Terroristas? pensé que solo eran cazarrecompensas- dije observando a Jesica
- A veces esas recompensas se obtienen a cambio de la cabeza de alguien-
- No puede ser…-
- Es algo duro llamarnos así luego de que ustedes solicitaran nuestra ayuda, princesa- mencionó Clyde observándo a Haru
- Disculpe, no suelen pensar las consecuencias de sus acciones- dijo Haru mostrándo un rostro de súplica que hizo sonrojar levemente a Clyde
- No importa, solo empecemos con todo esto- mencionó desviando la mirada
- ¿No esperaremos a Zaphir?- pregunté observándo a Clyde retirarse su abrigo de encima
- Me dejó a cargo de ustedes, espero que esten preparados, no seré flexible con ninguno-
De esta forma dimos inicio a un nuevo tipo de entrenamiento, era mucho más pesado que cualquier otra clase de Zaphir. En más de una ocasión nuestras vidas se vieron en peligro, demostrándonos que realmente aquel hombre no estaba interesado por resguardar nuestra seguridad. Las horas pasaban y aquella sesión parecía interminable, llegó un momento en el que nisiquiera lo más experimentados pudieron soportar la carga dejándonos inmóviles en el suelo.
- No puedo más, Leon, déjame descansar un rato sobre tí- mencionó Shana recostándose del mencionado
- Yo también- dijo Meiling imitando a Shana
- Eres todo un Don Juan- comentó Sarah entregándole una botella de agua a Leon
- ¿Eso crees?- dijo Leon dandole un sorbo a su botella
- No seas tan modesto, eres lindo- mencioné acercándome a ellos
- Espero que no te le estes insinuando- comentó Jesica sonriente
- ¡Claro que no!- exclamé bastante sonrojada
Todos reían ante mi reacción pero solo yo notaba una pequeña conversación entre dos chicos a lo lejos, Josh y Clyde. Sin darme cuenta mis pies me llevaron cerca de la escena pero sin llamar mucho la atención.
- ¿Qué quieres?- preguntó Clyde observándo a Josh
- ¿Realmente eres el jefe de aquellos chicos?-
- Sí, pero llevamos un tiempo distanciados, ellos decidieron venir a este lugar mientras yo estaba de viaje en otro reino ¿Por qué?-
- Es solo que nunca oí que te mencionaran-
- Es normal, no es algo que debas contarle a cualquiera, me buscan en todas partes, no puedo vivir sin esconderme o sería asesinado-
- Te ves intimidante pero no parece que seas tan peligroso como esos rumores dicen-
- No tengo razones para pelear en estos momentos y menos contigo, así que mejor guarda esa navaja que ocultas en tu espalda- mencionó sorprendiendo a Josh
- Eres bueno- dijo guardando su navaja en uno de sus bolsillos
- Te llamas Josh ¿Cierto? tienes grandes habilidades, pero tu temperamento afecta en ocasiones ese talento que posees-
- ¿Que quieres decir?-
- Siento algo sobre ti que no es del todo bueno, dime, ¿Haz estado en contacto con alguien sospechoso últimamente?-
- ¿Además de ti?-
- Josh-
- No tengo porque darte explicaciones de lo que hago-
Hubo un silencio durante algunos minutos. Estaba claro que Josh jamás le revelaría una experiencia tan desagrable a otro tan fácilmente. El día del entierro de Momo ambos caminabamos por el bosque mientras conversábamos. Encontrámos un gran árbol sin hojas y con una pequeña roca que simulaba una lápida frente a este. Jamás hubiésemos pensado que al acercarnos a ese lugar desataríamos una cadena de sucesos que luego lamentaríamos. Ese día Alan Dimoni se levantó de su sueño eterno para volver a causar pánico en Giza. Todo había sido un accidente pero sin importar la excusa que diéramos sabíamos que Josh sería inculpado por todo aquello.
- No es bueno espiar las conversaciones de otros señorita- mencionó Clyde observándome
- Perdón, vine hasta aquí sin darme cuenta- dije algo avergonzada
- Descuida, después de todo asumo que tú también tienes que ver en esta historia-
- Ya te dije que no se de que hablas- mencionó Josh con molestia
- No te enfades, no voy a obligarlos a hablar pero mientras más inténten esconderlo más tarde será peor- dijo Clyde entrando a la mansión
- Ese tipo es raro- comentó Josh
- ¿Crees que sepa algo?- pregunté al preocupada
- Ni idea, pero parece sospechar de ambos-
- ¿Qué hacemos?-
- Actuar con naturalidad, no hay nada que nos incrimine por el momento- dijo tomando mi mano con delicadeza
- Está bien, confiaré en ti- comenté abrazándolo
- Busquen una habitación- mencionó Tim a lo lejos observándonos con el resto del grupo
Algunos soltaban alguna que otra risa por el comentario pero tres personas en concreto no parecían a gusto con aquella situación. De alguna forma me había acostumbrado a la miradas aterradoras de Clyde y Zero pero Haru siempre conseguía inquietarme de alguna forma. No entendía que podía haber hecho en aquel instante para recibir tal mirada.
Unos minutos más tarde me encontraba en mi habitación tumbada sobre mi cama. El entrenamiento de aquel día me había dejado sin fuerza alguna. No tardé en conciliar el sueño y fue en ese momento que mi mente comenzó a colapsar. Miles de imágenes inundaban mi mente cada una peor que la anterior y como si fuera poco varias voces resonaban en mi cabeza. Las palabras de aquella mujer volvían a mi memoria, el momento en que fui engañada. Fue entonces cuando recordé un momento en específico, todo a mi alrededor se encontraba hecho cenizas, habían muchos heridos y frente a mi se encontraba una Haru bastante indefensa y herida siendo protegida por Josh y aquel hombre que recién había conocido, Clyde. No era la primera vez que nos veíamos, sin embargo nadie mencionó algo sobre el tema y más importante aún ¿Porque Josh defendía a Haru? Pensé que no se llevaban bien.
- ¿Estas confundida?- escuché la voz de una mujer a la distancia
- ¿Helena?- pregunté algo asustada
- No, tranquila, ella no podrá volver a este lugar-
- ¿Quién eres?-
- Pronto lo sabras cariño- fue lo último que oí de aquella mujer antes de despertar
Inmediatamente me levanté de mi cama recordándo con horror la experienca del día anterior. Me apresuré en arreglarme y salir de mi habitación para luego encontrarme con Josh cableando el tablero ubicado al otro lado de mi puerta.
- Buenos días, te levantaste temprano- mencionó tomando un destornillador junto a él
- Sí, ¿Qué estas haciendo?- pregunté colocándome a su lado
- Te lo dije antes, se como burlar el sistema-
- No sabía que tenías experiencia como electricista-
- Se un poco de todo-
- A mi me parece que es más que conocimientos básicos- dije a la vez sentía una mirada a mis espaldas
Al girarme no encontré a nadie, sin embargo Zero y Haru no tardaron en hacerse presentes en el lugar. Se detuvieron justo frente a nosotros captando nuestra atención.
- ¿Qué quieren ahora? ¿Piensan regañarnos por alterar el sistema?- preguntó Josh con sarcasmo
- Podríamos, pero hay cosas más importantes en este momento que debemos discutir- mencionó Zero
- Necesito que nos sigan- comentó Haru
Ambos nos miramos por un momento dudosos de que podría tratarse para finalmente ceder y acompañarlos. Caminamos por los inmensos corredores de la mansión hasta finalmente ingresar en la biblioteca.
- ¿Piensan darnos una lección de historia o algo así?- preguntó Josh
- No sería mala idea considerando tu situación- mencionó Zero deteniéndose frente a una pequeña zona con muebles y una chimenea
- Recuerdo haber estado aquí el día que llegamos a la mansión- comenté tomando asiento en uno de los sillones con Josh
- Este lugar esta diseñado para que no pueda ser encontrado con facilidad- dijo Haru sentandosé frente a nosotros con Zero
- ¿Qué querían hablar?-
- Muestrame tu mano derecha- exigió Haru observándo a Josh
- ¿Para qué?- preguntó Josh con desconfianza
- Tienes el anillo de George en tu posesión ¿cierto? muestramelo-
- No se de que hablas-
- No mientas, lo sabemos todo- dijo Zero
- Porfavor muestrame- pidió Haru extendiendo su mano
- Josh, hazlo, es como dijo Clyde, mientras más intentemos ocultarlo peor serán las consecuencias- mencioné observándolo
- Está bien pero deben mantenerlo en secreto- dijo acercándo su mano a la de Haru
Repentinamente una fuerte luz invadió la habitación por unos segundos cegándonos al instante. Cuando abrí nuevamente los ojos noté la presencia de un nuvo grupo de personas a nuestro alrededor.
- ¿Quienes son?- pregunté asombrada al igual que Josh
- Me tranquiliza saber que son capaces de verlos- mencionó Zero
- Eso quiere decir que realmente estábamos en lo correcto- dijo Haru observándonos
- ¿De que hablan?- preguntó Josh confundido
- Ellos son Rose y Nathaniel Vespere, son tus padres- mencionó Haru observándome
- ¿Qué? ¿Es broma? Pensé que el diario decía que habían muerto- dije incrédula
- Muchos lo ven así pero sus espíritus fueron encerrados junto con Alan hace mucho tiempo-
- Entonces la historia que mencionaban sobre un grupo de jóvenes que sacrificaron sus vidas para proteger los emblemas, ¿Eran ellos?- preguntó Josh
- Sí, ellos formaron parte de aquella misión- mencionó Zero
- Lucy, te ves hermosa, se que es algo inusual conocernos así pero esperamos que puedas aceptarnos con el tiempo- mencionó Rose
- ¿Enserio son mis padres?- dije con lágrimas en mis ojos
- Claramente, hemos esperado mucho para poder volver a verte- comentó Nathaniel
- Hay que darles algo de espacio- mencionó Haru observándo a Josh y Zero
Me sentía más feliz que nunca. Jamás imaginé que sería capaz de conocer a mis verdaderos padres. Agradezco todo lo que mi familia adoptiva ha hecho por mi hasta ahora pero nada se compara a la sensación que tenía ahora. Mientras yo disfrutaba de aquel momento con mis seres queridos una conversación tomaba lugar no muy lejos de allí.
- ¿Crees que no lo noté?- preguntó Josh halándo la mano de Haru
- ¿Qué crees que haces?- reclamó Zero acercándose
- Calma, Zero, ¿podrías dejarnos a solas un momento?- mencionó Haru
- No tardes mucho- dijo Zero retirándose de la biblioteca
- ¿Quién te entregó ese anillo?- preguntó Josh
- La misma que te entregó el tuyo- mencionó Haru
- ¿Significa que hablaste con Alan?-
- Tu también-
- ¿Estas de su lado?-
- ¿Te preocupa?-
- No realmente…-
- Si te preocupa- mencionó acercándose más a él
- Solo me parece raro que alguien como tú haya estado en contacto con él fácilmente, pensé que los Bullet le tenían miedo a Alan-
- ¿Dondé escuchaste ese apellido?- preguntó volviendo nula la distancia entre ambos
- Solo lo vi por ahí-
- Lo robaste- mencionó Haru bastante tensa observándo el brazo de Josh con una pequeña mancha negra
- No se de que hablas-
- El diario, tú lo robaste y ahora moriras…-





Mabel
Muy buena historia. Un abrazo y mi voto desde Andalucía