Pido para estos versos tanta crueldad y piedad como indiferencia. Lamento, con vergüenza, la vanidad de publicar y reincidir en la serie de Mi ni-poemario-ni-comentario II y Mi ni-poemario-ni-comentario.
Descubriré tus axiomas deliciosos
en cuanto me inserte en tus muslos inquietantes
por eso procuro dar tu ritmo a mi deseo tentativo
hipnótico
cardinal
avasallante
Cada embestida
de camino sinuoso
será el cómo de mi estar constante
realmente alucinado
sin porqué doloso o angustiado
como excusa embriagadora
entre nuestras mentes desleales
A todo placer le daremos un instante
y los paréntesis serán dibujados con caricias
y cuerpos de Klimt disimulados
Los orgasmos verán su tierra
en nuestros frutos
y en nuestros cuerpos
ahora sí
mezclados
palidecerán las oscuras noches
de nuestro sexo
Respondo al hogar con la huida
repentina
y a la tristeza fluida
con veneno estimulante
Mi marcha es la última pared del abandono
desdeñado
y no una promesa engreída
esperanzada
de entrañas agrietadas
y verdades demolidas
Recompongo el mal aviso
que me empuja hacia otras ramblas
atestadas de otros otros
porque ni yo soy yo
ni sé volver al paraíso
Me visto de equilibro en el alambre
y mi ciudad aun vela disfunciones con superpoderes,
pero cada tarde
se alarma mi amante delirante
que muerde y pasa acelerada
destetanto las calles superadas
de escondidas hambres
y vaivenes.
Las fachadas se deshacen
y presienten,
las alcantarillas fermentan
y disienten,
las cloacas me convocan
siempre en ciernes,
los tejados ponen límite
a mi mente.
Tal vez yo sea la pena sonrojada
tal vez tu seas la muerte
de repente.
Y mi no ser
se vuelve lluvia
que nunca escampa.
Un poema es artificio y laboratorio
flexión reiterada
combativa
que quiere a la inmediatez sometida
apartada
y desenmascara los ecos
huecos de las palabras
no pensadas
ni vividas.
Lo demás
solo es propaganda
dedicada a llorar por las esquinas.
Y sin embargo
con cada holocausto sublunar
elegimos otras supersticiones,
bajo el extraño derecho a la vicaría,
de entre las eternas paradojas terrenales,
dando por bueno lo de siempre
siempre que parezca nuevo.
Voy a por el oro
como dueño de mi satrapía,
pero suplico concentrarme
con una sobredosis de nirvana
y de renuncias
de silencio y cloroformo.
Silencio
dame silencio
que me ahogo.
No hay final -lo dice un derrotado-
que no sea una deformación infinita
del yugo de empezar
De los primeros decorados
a los últimos principios
confundo daños adyacentes
con plagas definitivas y salvíficas,
e igual que toda urgencia es acertada,
espero con paciencia
una ocasión malintencionada y retorcida
para empezar la cuenta atrás
con el máximo desorden que mi lógica es capaz de tejer,
enmarañar, descomponer,
y así no caer en la demencia de la verdad
y sus cómplices dislates.
No haré nada que delate nuestro disimulo
y su cosquilleo sagrado
porque gozo al sentirme erotizado
y corrompido.
Y lo haré todo al mismo tiempo
por tenerte entre mis manos.
El futuro suena a verbo negativo
y cálculo fallido
pero fantaseo con hacer contigo la doble negación
y precipitar lo multiplicado
entre besos que aun compraría con la muerte.
Saco paños calientes y desvaríos
de sus alacenas no olvidadas
y digo
que he hecho guardias taciturnas
a las puertas de tu desnudez almacenada
entre mis asuntos y silencios,
rescatando versos raros,
ciertos desatinos,
versos desclasados como ramas sin árbol
ni estación,
como raíces sin suelo ni consuelo,
donde tus rosas vencen a mis delirios
desparramados,
y escondo erecciones imprevistas
de las vistas de los vivos.
He preparado la pócima que te rescata
aunque no sabré jamás si hubo naufragio,
ultraje
olvido
disfraz
exceso de vino
o desdén de la pasión
por el chantaje.
Un verso de ungüentos
algodones de sonrisas tristes
una rima de lastres antibióticos
unos pocos recuerdos de lustros atemperados,
es la receta secreta
encontrada entre mis espinas y tus palos.
La caricia la he puesto junto al paisaje
allí donde el recodo se hace camino y sinfonía
el lugar donde la comisura de tus labios vigila mi peaje.
El orgasmo vacila,
se asoma, emerge,
y, al final, se atreve
temblando
y, como quien dice, temblándote
y temblándonos.
Mis errores los pongo en este punto
pero, al mismo tiempo,
en todas partes:
en la luz
y en los avisperos,
en la cena
y en las sensaciones,
en la palabra
y en el universo,
en el verbo
y en la nada.
Y mi salud, por ponerle un nombre a este desgaste,
la pongo en juego urgentemente
no sea que averigües
que no sé curar
si no muriendo de amor ausente. Desequilibrante.
Hemos llegado al lugar
en el que todo tiene nombre y sombra
voz y ausencia
como el otoño
el insecto
y el amor
angosto pero feliz
duradero pero fugaz
inútil aunque necesario
En este desierto
tú eres la pirámide
que yo acaricio y recorro
pues soy la arena
el grano
la mota
el polvo
y sin amor
la nada
.




enriccarles
excelente
me quedo con uno de los párrafos (¿se dice párrafo?, es que soy ingnorante en poesía)
“Un poema es artificio y laboratorio
flexión reiterada
combativa
que quiere a la inmediatez sometida
apartada
y desenmascara los ecos
huecos de las palabras
no pensadas
ni vividas.
Lo demás
solo es propaganda
dedicada a llorar por las esquinas.
exquisito, ese es mi dictamen, luego de demenuzarlo, imaginar el paisaje y los personajes, leer las disonancias y seguir un hilo enredado en sentimientos puros y espontáneos.
correcto
te dejo un abrazo y mi voto
Luie Speler
Moltes gracies, Enric!
Celeste
Muy bonito, Luie. Tienes mi voto. Un abrazo.
Luie Speler
Muchísimas gracias, Celeste….
Lourdes
veinticuatro páginas de poemas.
Páginas llenas de palabras, hojas que revolotean al paso de de cada frase, de cada coma, de cada punto y cada suspiro que las acompaña.
Veinticuatro páginas latentes, a la espera de ser leídas, otra, otra, otra vez!.
Veinticatro páginas aburridas, con el alma alerta, esperando a ser respiradas otra vez.
Bellas!! bellísimas!…sin indiferencia, imposible indiferencia…
Arlequín
@Luispeler muy bonito, un abrazo.
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo y mi voto desde Andalucía