Cuando flores desperdigadas
por trayectos irrisorios, condenan
su agónica fragancia, a lascivos
y mentecatos, que ignoran
la belleza de tantos siglos de lucha.
Cuando ridículos
mantos de nieve que inundarán
de agua las frentes calenturientas,
los abismos donde se enfrentan auténticos
titanes. Como sangres herederas
de un circuito de sombras y helechos.
Como nubes y arrogantes tramos
acaecidos en silencio, de nieves y protestas
y altivas miradas de cuerpos esbeltos.
Es entonces, cuando el ruido se aproxima
minando la belleza de los días últimos,
cuando la vida asume su riesgo de vértigo
solidario, es entonces, mientras las frenéticas
alabanzas a un dios extinto o muerto, cuando
los desiertos acogen a sus benditos náufragos,
me siento en mi litera de barrio y golpeo fuerte
los símbolos de las alcancías y de las billeteras.
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Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Luis
Muchas gracias Mabel, un abrazo!
GermánLage
Después de haber leído no menos de cinco veces este poema, creo que estoy en condiciones de decirte que es uno de los que más me han gustado, por su gran densidad.
Un fuerte abrazo, Luis, y mi voto.
Luis
Me alegra que te gustase Germán, un abrazo y muchas gracias!