Tendrá la despensa de mi amor
sin artificios.
Todo un compendio de emociones sin engaños.
El corazón y el alma desvenados.
La pasión sin porqués ni vencimiento.
Y un pensamiento perpetuamente
enamorado.
Quien se enamore de mí,
no tendrá dudas, ni fatigas ni fiebre a su costado;
se albergará en el vaivén de mis entrañas
donde duerme el universo acaudalado.
Quien se enamore de mí,
no tendrá prisa, podrá vivir un segundo
en muchos años;
tendrá un fragmento de cielo en su semblante.
Y en sus dos pechos de amor,
tendrá un milagro.
Quien se enamore de mí, no estará sola.
No sabrá del peligro ni el pecado que la acose.
No sabrá de la manzana prohibida.
Tendrá la aureola de Dios como amuleto.
Y cuando la despose
solo basta que decida,
si quiere una galaxia latiendo entre su pecho.





Jazmín
Yuván, amigo, precioso. Un abrazo y mi voto.
Celeste
Un fuerte abrazo. Y mi voto.
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
GermánLage
Lindo poema, Yubán.
Mi cordial saludo y mi voto.
Yuván de JZV
Gracias Germán. Que gusto saludarte. Un abrazo.
Siby
Precioso Yuvan, es divino leer
tanto amor, te dejo mi voto.
besitos dulces
Siby
Esruza
Un amor así, cualquiera lo quiere.
Un abrazo y mi voto
bordadora
Tu poema y tanto amor es melodía para los oídos. Mi voto.