Es fácil perpetuar la duda,
de un amor que se deshoja en partículas de viento;
te miro y no te observo,
Mi mirada está clavada profundamente
en tu alma. Se hace traslúcida como la voz
que vuela muda entre recuerdos.
Estás para mí y estás abandonada,
diluida en el silencio de una causa sin causa.
Me niego a tu aliento,
te niego a mis ansias.
Vuela el alma como ave en el recinto
de tu cuerpo. No hay fugas de tristeza,
pero un dolor infinito se palpa con las manos;
se siente el eco de tu perfume revolotear
y golpear contra las rocas de mi deseo.
No hay duda de que soy otro,
me he vuelto de tu amor, un parapléjico;
lo esquivo y te hago daño,
te esquivo y no lo quiero.
¿Cómo entender lo que me pasa
si aún no vislumbro lo que tengo a mi costado?
¿Cómo entender el lenguaje de tu alma,
si es complejo el lenguaje de tus besos?
Aunque me veo a mi mismo,
ando extraviado,
y cuando trato de encontrarme,
más me pierdo.
Qué no pensar de cómo pueda verte,
si por más que intento mirarte, no te observo.
Solo comprendo que vas abandonada
y yo te he vuelto, partículas de viento.





enriccarles
MUY BUENO YUVÁN!!
UNA PRECISA DESCRIPCIÓN
UNA VERDAD SIN TAPUJOS, PERO EN EL POEMA JUSTO
TE FELICITO
UN ABRAZO
Celeste
Precioso Yuván. Menuda sensibilidad desborda el poema. Un voto para ti. Y un abrazo.
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
pattypeluza
Hermoso poema. Lo siento como propio.
bordadora
Un poema armonioso y encantador que se roba el alma. Además es melancólico y triste. Mi voto.