Borrador

Escrito por
| 98 | 1 Comentario

Ya recibidor, y como quien no quiere la cosa se metió en la oficina sin cita previa, iba con un cabreo del copón, no sabía ni que ropa llevaba, aprovecho que la seudobarbi estaba hablando por teléfono, cerró la puerta  del despacho , cuando se dio la vuelta se  dio cuenta que no estaba quien ella esperaba.

K-¿Dónde está Martina?-se quitó las gafas negra que llevaba puesta, parecía que en su cabreo ascendente no había escogido la mejor de  la vestimenta un short ceñido una camiseta que marcaba, hasta la cadena que tenía entre los senos soltó bruscamente la mochila en una de las sillas que estaba  muy ordenadamente delante del escritorio, y detrás estaba ese…

K- ¿Quién eres tú?- dijo mientras que  se sentaba al lado de la silla- el hombre moreno de  profundos ojos  grises la miraba sin mostrar ningún tipo de emoción, otro ya estaría llamando al de seguridad, pero la versión más joven de Richard gere, aparte de hacer sentirme  atravesada por esos gélidos ojos, se tomó su tiempo para responderme.

 

B-Martina está de baja maternal, siendo posible que  esta baja la siga cubriendo yo transcurrido el tiempo.

K-¿Me dice que me destroza mi libro y la tia se va de la editorial? Tendrá ovarios.

B-En eso hay un fallo, yo fui quien decidió los cambios en su borrador, es comprensible después de ver su actitud y vestimenta…

Lo que le faltaba, un macizo(al césar lo del césar), se levantó y se fue hacia él, le mantuvo la mirada, estaba claro que no me le iban a publicar el libro y si iba a salir de allí con un gustazo…

Se acercó a él, sin que moviera un músculo, parecía que era una figura de cera, ella aparto la silla con ruedas de la mesa y dio al botón que cerró con pestillo la puerta, levantó suavemente las manos de él, colocándolas en  los brazos de la silla y ella abrió su pierna dejando que sus muslos descansaran en los de él, con delicadeza acaricio su rostro, donde comenzaba a salir la incipiente barba sus ojos  la hipnotizaron y no noto como  sus manos se cerraron en su cintura el calor de éstas hizo que le entrara sed de esa boca que se tornaba irresistible sus labios  hicieron que el calor la inundará y notará como mientras la ansiedad de sus bocas aumentará sus manos iban intentando llegar a la pie que cubría el top que llevaba los fríos dedos en sus pezones hizo que gimiera haciendo que la avidez creciera, al bajar hasta sus glúteos sintió ganas de dejar los absurdos toqueteos  juveniles.

Se liberó de él viendo que  quería más del enchaquetado que había destrozado su “niño”, busco con dedos nerviosos en su mochila y para  encontrar la caja de condones, los dientes de él se clavaron en su cuello haciendo que su cuerpo se erizara del deseo que comenzaba a arder entre sus piernas, queriendo más, se volteó y notó como las férreas manos de él la subían a la mesa y  eran concisas al liberarla del short que llevaba, mientras el top lo imitaba  pues quería saber cómo sabía esos labios en sus pezones ,cuando se notó libre, hizo lo mismo con él viendo que había acertado en sacar los condones, ella le mostró la caja que el arrancó de la mano para sacar uno, se lo coloco y no se hizo esperar más, se sació de sus senos mientras que ahondaba en ella, las piernas de ellas se cerraron alrededor de cintura haciendo el movimiento más rápido y placentero, el orgasmo llego al tiempo como notaba que el semen llenaba el condón, quedaron uno sobre el otro sobre la mesa, ella disfruto del olor de la loción de después del afeitado y él de las gotas de lavanda que vestían su cuello, él levanto la cabeza lentamente y la acaricio con la mirada antes de besar donde antes clavara sus dientes, se levantó con cierta parsimonia estaba disfrutando de verla, después de haber llegado al clímax del placer, ella se incorporó y comenzó a vestirse, ya con la ropa puesta recogió el plástico del condón y busco un clínex para guardarlo, él estaba terminando de abrocharse el cinturón , no sabía que había hecho con la prueba de lo que había pasado en  varios minutos, ella cogió su mochila y se la coloco, comenzó a dirigirse a la puerta para salir de allí el traje con el hombre dentro se interpuso en su camino.

B-Después de lo ocurrido… ¿ya está?-sus manos intentaron acercarse a su cara, cosa que ella evito, mirándolo con sus ojos rasgados que ahora descubría…

K-La editorial me ha jodido, lo que hizo Martina es una marranada y  cambiarme de editor sin notificármelo otra,  así que me cobre como pude…por cierto un placer-se colocó de puntillas y lo beso antes de abrir la puerta y desaparecer.

 

Días después, mientras que estaba haciendo realizando un poco de  bici estática, al mismo tiempo que iba repasando  un texto creado por ella llamaron a la puerta, se bajó  y dejando las notas en  la mesa antes de abrir, no se esperaba que unos labios la besaran ni que la llevaran en contra la pared, cerrando de golpe, reconoció el sabor de los últimos labios que había besado, recuperándose de la sorpresa separo de su cuerpo al hombre que ahora no vestía traje , sus ojos tenían un  brillo que ella supo descifrar.

Normalizada su respiración y liberada de sus brazos, pregunto la causa de aquello.

B-Te traigo el cambio-y la volvió a besar…

Comentarios

  1. Mabel

    10 julio, 2017

    Muy buen texto. Un abrazo y mi voto desde Andalucía

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas