Candados (Padlocks)

Escrito por
| 58 | 11 Comentarios

Hay múltiples formas de amar, pero la más comúnmente aceptada es la del “amor cerrado”. Nada, ni nadie, puede entrar en la pareja. Salvo los hijos, por supuesto. Qué fácil era decir esto en la época de nuestros abuelos. Hoy, en los días en los que todo es más efímero, quizás ya no sea la fórmula perfecta para los tiempos que corren. Que paradójico resulta ver, esta semana, cómo los candados del Puente de las Artes de París son retirados porque amenazan con hundir la pasarela.

Me gustaría saber qué porcentaje de parejas que pusieron su candado sellado encima del Sena siguen juntas. ¿Será que, al igual que el propio puente puede ser abatido por las muestras de sentimiento de los enamorados, la sociedad puede estar derrumbándose por una forma de unión afectiva que empieza a dejar de funcionar? Difícil cuestión que solo los años verán solucionar. Entre la existencia de parejas de mismo sexo, la intolerancia a los problemas que hacen que las rupturas matrimoniales ya no sean extrañas, el culto egocéntrico del hombre moderno que necesita ilusiones renovadas y deja a su esposa por vivir una aventura con otra mujer que le aporta nuevas sensaciones, estamos en tiempos convulsos de una sociedad que está mutando hacia ni ella misma sabe dónde.

Me gustaría saber que hacen ahora Lourence y Patrice, Iván y Natalia o Jorge y María ¿Seguirán juntos cumpliendo esa promesa de amor eterno que se hicieron? Ojalá que así sea. Todo el mundo merece ser feliz. Lo que sí tenemos que decir es que todos necesitamos vivir con amor. El ser humano, por naturaleza, es un ser social y necesita a las demás personas para sobrevivir por dos razones: para defenderse y para procrear. Creo que seguiré sintiéndome feliz cada vez que veo a dos personas encadenar su amor juntos y, mucho más, si en la vejez se sientan con una gran cantidad de nietos a sus pies a contarles la historia y enseñarles la llave de ese candado que pusieron un día en la verja, bien cerrado después de prometerse amor eterno.

Love has multiple forms and shapes, but the most commonly accepted one is the ‘exclusive love’. No one nor anything can interfere with the couple. Except for the children, of course. How easy it was to say so in our grandparents’ times. Now, in these days in which everything is more ephemeral, maybe it is not the perfect formula anymore. How paradoxical it is to see that the ‘love locks’ fastened to the Pont des Arts in Paris have been removed earlier this week because their weight is about to make the bridge collapse.

I would like to know what percentage of the couples who tied their padlocks above the Seine are still together. Could it be possible that, just as the bridge itself is struggling with lovers’ love proofs, our society may be caving in due to a type of affective bond starting to fail? Hard issue that only time will see solved. The existence of same-sex couples, the intolerance towards problems that make marital break-ups no longer surprising, the egocentric worship of the modern man who needs renewed illusions and leaves his wife in order to live an adventure with another woman who makes him feel new emotions… All these elements are leading us to turbulent times of a society that is turning into who knows what.

I would like to know what are Lourence&Patrice, Iván&Natalia or Jorge&María doing now. Will they be still together, keeping their promise of everlasting love? I hope so. Everybody deserves happiness. What we do need to say is that we all need love in our lives. Human beings, by nature, are social and need people to survive for two reasons: to defend themselves and to procreate. I think I will continue to feel joy every time I see two people chaining up their love and even more if in the old age they sit together surrounded by a huge number of grandchildren to whom tell their story and show the key of that padlock they once fastened in some railings, well-closed after promising to love each other forever.

TWITTER: @luisalserrano
Relato basado en una fotográfia del fotógrafo británico Jon Peck (@jonpeckphoto1)
Traducción: Ana Serrano Cruz

Comentarios

  1. Imagen de perfil de Mabel

    Mabel

    4 julio, 2017

    Muy buena historia. Un abrazo Luis Alberto y mi voto desde Andalucía

    • Luis Alberto Serrano

      7 julio, 2017

      Graciaaas… estoy escribiendo mi primera novela y me estoy esforzando mucho en hacerlo bien…

      Tus palabras me animan mucho, abrazooo

  2. Imagen de perfil de Luis

    Luis

    23 julio, 2017

    ….quizás la forma de amor más común sea la del candado y tentetieso, pero no tiene porque ser esta visión de esa misma historia en común la más usual, ni la más practicada en realidad. Creo que las cosas en este aspecto del amor, han variado mucho desde los tiempos de María Castaña, con perdón. De todos modos, un saludo y mi voto-.

    • Luis.Alberto.Serrano

      28 julio, 2017

      Gacias Luis, en uno de mis cortometrajes que habla de amor y parejas, empieza la voz en off diciendo “hoy las cosas no son como en la época de nuestros abuelos, hoy todo es más efímero”… es lo que nos toca vivir.

  3. Esruza

    24 julio, 2017

    Cierto, los tiempos han cambiado, pero el verdadero amor siempre será el mismo, aunque ya nosea tan común.

    Felicidades y mi voto

  4. Lourdes

    26 julio, 2017

    Hola Luis Alberto. Un texto impecable, bien escrito aunque en el contenido no se si estoy muy de acuerdo. Me encanta la perspectiva del amor romántico, ese que tanto nos han vendido y que tanto mal ha hecho a veces. Una pareja cerrada en la que nada ni nadie puede entrar, salvo los hijos, a veces se convierte en una cárcel de la que es difícil salir.
    El mundo evoluciona, al igual que las parejas, el tipo de familias…me llama la atención que nombres las parejas homosexuales, como si al hacerlo quisieras significar que es algo fuera de la normalidad de una pareja de enamorados. Que ahora las parejas duren menos, que sea difícil llegar a la vejez con una prole de hijos puede que sea debido a que la mujer ya no es la típica mujer ama de casa que se conforma con la crianza de los hijos y del marido (si, del marido también)…ahora la mujer sale de casa, trabaja y está en el mundo. Yo creo, y no tienes porqué estar de acuerdo conmigo, que este cambio, para bien, se debe a la independencia que la mujer poco a poco se va ganando con mucho esfuerzo y que ya no aguanta que un hombre le dirija sus pasos y claro, los hombres aún no han interiorizado que somos iguales a ellos y que lo del patriarcado es una costra de la que hay que desprenderse.
    Espero que tengas mucha suerte con tu novela, que seguro la tendrás.
    Saludos

    • Luis.Alberto.Serrano

      28 julio, 2017

      Lourdes, no te imaginas lo de acuerdo que estoy contigo en casi todo…

      En un cortometraje que hice sobre la amor y sexo hablo de la liberación de la mujer y la voz en off del principio habla de que los tiempos están cambiado y termina con un “no sé si para bien o para mal”. Está muy claro que la igualdad de géneros (de todos) es incuestionable con las consecuencias que pueda traer… y como digo en mi corto: “hay que aprender a vivir los nuevos tiempos”.

      Yo decidí quedarme soltero y es mi elección, tan válida como la de los demás. Lo importante es ser feliz y si es compartido, que sean felices los dos.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Abrir la barra de herramientas