Buenos días, Rubén y Juan Vicente. Hasta ahora, las historias de Rubén se han encuadrado dentro de la ciencia ficción pura, con escenas tremendamente futuristas y un trasfondo más existencial. En cambio, La torre Tesla, a pesar de que conserva algunos elementos de la ciencia ficción, está más cerca del género policíaco. ¿A qué se debe este nuevo rumbo? ¿Ha resultado difícil dar el salto a otro registro?
Desde nuestro punto de vista, hay gran similitud con las anteriores publicaciones en cuanto a que todas encierran una ficción completa y estructurada como núcleo del argumento. En todas, hay un mundo del que solo se muestran los indicios que interactúan con los personajes, pero en el fondo siempre dejan al lector la posibilidad de imaginarlos, descubrirlos y analizarlos.
Pensamos que este concepto de dejar entrever dimensiones desconocidas detrás de las historias es lo que les da un valor especial, puesto que la novela puede acabar en un punto u otro, pero sus referencias a lo no contado la hacen más atractiva.
Una vez desarrollado el misterio, por llamarlo así, encajarlo en un contexto apropiado es casi obligado. En el caso de La torre Tesla, la idea que encierra no podía situarse más allá de la estratosfera o quizá de la exosfera, por lo que tuvimos que ambientarla en una realidad cercana y creíble. Presentarla bajo el argumento de thriller policíaco ha sido más divertido que difícil.
¿Cómo creéis que van a recibir este cambio vuestros seguidores?
Nosotros agradecemos todas las opiniones y críticas. Soñamos con el cielo, así que, en el corazón, esperamos que les guste y que lo entiendan como un intento más de hacerles pasar unos buenos momentos de lectura y de llevarles a apartar durante unos instantes su espíritu de lo cotidiano. Esperamos contar también con la benevolencia de cada uno.
Hawk, el protagonista de La torre Tesla, es un detective privado que se ve envuelto en una trama mucho más compleja de lo que podría sospechar. Este tipo de personajes llevan consigo la exigencia de ser carismáticos, atractivos y únicos, algo nada fácil de conseguir. ¿Cómo fue el diseño de Frank Halcón?
Efectivamente, Hawk es un detective de barrio que nunca se ha enfrentado a una aventura como la que vive en esta novela, pero que, sin dudar, acepta su riesgo y la enfrenta como puede.
Quisimos darle un temperamento humano, lejos de Bond o Bullitt. Quisimos darle unos orígenes de ir por casa y, poco a poco, su personalidad fue estructurándose como si nos la estuviese describiendo él mismo desde la nada.
Resultó ser un tipo socarrón que esconde un librepensador autodidacta. Un tipo que se adapta transversalmente a la sociedad en la que vive y que sencillamente no lamenta ser fiel a su criterio.
¿Cuáles han sido los muros más altos que os habéis encontrado mientras escribíais La torre Tesla?
Como te decía, desarrollar el mundo de ficción que subyace en toda la trama y situarlo en la realidad. Habrá lectores que empaticen con Halcón y se recreen con la historia narrada. Habrá otros que se queden con ganas de abundar en el mundo oculto que queda sugerido.
También es cierto que las referencias a tiempos, lugares, personajes y circunstancias están meticulosamente medidas y que la traducción de un poemario serbio no ha sido sencilla.
Rubén, después de tres novelas en solitario, esta vez has contado con tu hermano Juan Vicente para construir la novela. ¿Qué os ha parecido la experiencia? ¿Surgieron discrepancias u os complementabais sin problema?
Juanvi estaba conmigo ya en Luna. Siempre ha sido un apoyo y así os lo he venido diciendo. Llega un momento en que la implicación es tanta que encuentro necesario que su nombre aparezca en la portada.
Como decíamos, La torre Tesla tiene tintes policíacos. ¿Hay algún autor u obra de suspense que os haya servido de referencia o inspiración?
Tenemos toda una cultura de héroes policíacos de la que nuestra mente no puede huir. Desde los personajes de las aventuras de Blyton, los de Agatha, Doyle o Cornwell hasta Perry el Ornitorrinco, se han turnado para acompañarnos desde niños.
Es inevitable que todos ellos vigilen en la noche las sesiones de ordenador.
Si miramos hacia el futuro, ¿cuáles son los planes de la factoría Azorín? Rubén, ¿volverás a tus inicios o seguirás explorando otros géneros?
Hasta ahora, me he sentido cómodo y he disfrutado enormemente con cada página de las escritas. Te diría que estoy en el comienzo de mis inicios, así que necesariamente me veré envuelto en otras aventuras.





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