Lucas Vecchi. Capitulo II: Lucas y sus vicios. 2/2

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La vez que Lucas llevo a su hijo a la antigua casa, Alessandro entro al cuarto de su padre y vio que lo único que el tenia era una pequeña estantería donde  ponía sus libros y una cama de madera que ya no tenía ni colchón, al ver eso Alessandro le preguntó a su padre que adonde dormirían, éste con una sonrisa y un brillo en sus ojos le dijo_ “En la terraza, hijo_.” Alessandro con cara de impresión, no entendía lo que ocurría, así que le volvió a hacer la misma interrogativa a su padre obteniendo la misma respuesta, pero esta vez  lo haló de la mano y lo llevó por unas antiguas escaleras hasta llegar a la terraza. Ahí fue cuando Alessandro al fin entendió por qué su padre era un adicto a la soledad, al silencio, a pasar solo.

 

Lucas le conto muchas historias durante toda la noche a Alessandro, historias de su niñez, de la primera vez que subió a la terraza, de todo, excepto de su padre y madre. Alessandro le pregunto acerca de sus abuelos y Lucas asintió y dijo:

 

-hijo, Mi madre me mira desde las estrellas y tu abuelo… desde alguna parte del mundo.”

 

Alessandro vio las lágrimas salir de los ojos de su papá, vio que la pregunta en si le había abierto una herida muy grande a sus emociones, Alessandro se tiró  darle un abrazo a su padre y Lucas  con lágrimas en los ojos le dijo a su primogénito:

 

-“El alcohol, el escribir, el lujo, el tabaco, todo eso es una mínima de mi vida, lo más grande eres tú y tu madre.”

 

Así pasó toda la noche, acostados en la terraza de una vieja casa, viendo las estrellas y viendo la verdadera adicción de su padre, la familia.

 

Pasada una semana desde aquel Día, Lucas debía viajar al extranjero a dar una consultoría que su agente  había logrado, debía viajar a Francia, adonde un gran número de seguidores le esperaban con la manos abiertas, para ese entonces Alessandro estaba de vacaciones de verano y su padre quiso llevarlo para que conociera la denominada ciudad del amor, así que empacaron y tomaron el primer vuelo a París, la ciudad en la cual el estaría dando un discurso y luego una consultoría a la Academia de Arte de Francia. Ya que  era alguien mundialmente conocido e iba a un país donde de verdad aprecian la literatura y el arte en sí, llevaron unos guardaespaldas así Lucas no iba con miedo de que algo le sucediera a su hijo. Lucas por lo regular el primer día de estadía bebía hasta tal punto, que él no sabía adónde iba a aparecer y para su lamento no recordó que su hijo estaba en la habitación esperando por él.

 

Esa noche Lucas había salido por unos tragos, para su tragedia al llegar a la habitación su hijo estaba despierto y le dijo que se durmiera, esto le trajo recuerdos a Lucas de cuando su madre lo mandaba a dormir porque sabía que algo malo iba a suceder, a los segundos Lucas estaba hecho un mar de lágrimas y Alessandro no entendía el porqué de esto, no entendía el dolor profundo de su padre que sin dar aviso alguno, se quedó dormido en el suelo. Al día siguiente, con resaca y un dolor de cabeza extremo, Lucas se despertó y fue a buscar ropa para ir a dar el discurso, pero se percató de algo… Alessandro no estaba en la habitación, salió del cuarto hecho una gacela a buscar su hijo, preguntó a los guardias y ellos no contestaban nada, preguntó en la recepción y tampoco sabían nada. A pocas horas antes del discurso su hijo no aparecía y Lucas no sabía qué hacer, hasta que de pronto recibió una llamada de un número desconocido, era Alessandro que se había perdido en la ciudad y una noble Anciana le había regalado una llamada, al instante que recibió la posición por GPS de su hijo, Lucas mandó a alguien a buscarlo, Lucas esperando muy molesto a Alessandro, se dio cuenta de lo que había ocurrido la noche anterior y al recordar lo que su hijo había visto se sintió avergonzado, al saber que lo había visto en ese estado tan precario.

 

Cuando llegó Alessandro, Lucas le dijo que se iría a dar el discurso y que por ninguna razón podía salir de la habitación, le dio la orden a los guardias también, pero Alessandro muy molesto le dijo “Iras a emborracharte otra vez.” y Lucas quedó sin palabras, luego de un largo silencio, Lucas decidió irse. Se dirigió al famoso Museo del Louvre, lugar donde su discurso seria dado. En ese espacio en el que estaba había grandes escritores modernos, cosa que no le atraía a Lucas dado a las últimas palabras dichas por su hijo en la habitación del hotel. Se regresó de una forma muy anticipada al Hotel, quería charlar con su hijo sobre los hechos acontecidos la noche anterior, Entro a la habitación y ahí estaba Alessandro viendo televisión, Lucas le dirigió la palabra y le pregunto:

 

-“¿qué tal todo?”

 

a lo que Alessandro contesto:

 

-“Viendo televisión en un lenguaje que no logro discernir.”

 

Y lo miro seriamente, Lucas hecho una carcajada y dijo:

 

– “Es hora de irnos entonces, hijo.”

 

A lo que Alessandro Contesto:

 

– “¿Y la consultoría?”  luego de una serie de respuestas al fin decidieron quedarse y esperar el día de la consultoría, Lucas evitó cualquier tipo de alcohol durante el día pero al final del día no se resistió y cayó en la tentación, empezó a beber y esto no le gustó nada a Alessandro que le llamó la atención y Lucas con un tono violento le contestó que se callara, esto espanto a Alessandro pues su padre nunca le había dicho semejante frase, decidió dormirse.

 

Al día siguiente se escuchó un ruido muy extraño proveniente del baño, era Lucas que estaba intentando bañarse, pero debido a la borrachera no podía ni mantenerse de píe, Alessandro le ayudó a salir de la ducha y a cambiarlo, de ninguna manera Lucas podía ir de esta forma a ejercer su trabajo, en vista de eso la consultoría cambio de fecha y ese mismo día Lucas y compañía se regresaron para Italia, Alessandro un poco molesto por lo ocurrido le conto a su madre. Gianna, al día siguiente decidió hablar con Lucas sobre lo ocurrido luego de una charla un poco serena, llego al punto en que amenazó a  Lucas con irse, e suceder esto  rompería en pedazos a Lucas ya que a su único hijo le había hecho pasar lo que su padre a él. Y como se relata al principio de la historia, esto era lo último que Lucas hubiera querido para su familia y su hijo.

 

Alessandro un tanto resentido se acercó a hablar con su padre, intentando hacerlo reflexionar de que su alcoholismo lo estaba llevando a la ruina, pero para Lucas todo había cambiado, todo pensamiento acerca del alcoholismo y su Familia había cambiado, su percepción de la vida de repente se fue al alcohol, su vicio lo estaba llevando a la perdición estaba a punto de perder su motivación, el único medio de inspiración que podía tener el, ¿qué haría luego? ¿Qué escribirá luego? ¿De alcohol y de vicios? Todas estas preguntas se las planteaba Alessandro y su Madre luego de que ella lo amenazara con irse si no cambiaba su actitud y dejaba el vicio que lo estaba destrozando. ¿Sera el final para Lucas y su familia? ¿O el Comienzo del mismo y sus vicios?

Comentarios

  1. Celeste

    16 julio, 2017

    José, me gusta mucho tu familia italiana. Pero Lucas que se cuide, tanto beber no es bueno. Estoy enganchada, ja, ja… Un beso y mi voto.

  2. Mabel

    16 julio, 2017

    Muy buena historia. Un abrazo José y mi voto desde Andalucía

  3. Yuván de JZV

    16 julio, 2017

    Hola José, estoy de acuerdo con Celeste. Bueno es bueno pero sin tanto alcohol… Un saludo y mi voto.

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