No hay nada mejor que entrelazar los dedos con otra persona
mirarse eternamente a los ojos por minutos, envueltos en silencio
ser frágil como un recuerdo flotando en una brisa de labios
y creer que el para siempre dura más que la hosquedad del mundo.
Aunque nos toquen días de cabalgar atrocidades salvajes
quedan las caricias de nuestros amantes como antídoto
alguna noche perfecta para escudarnos de enterrar sueños
los te amo que anidaron en nuestros oídos.
Porque amar es sinónimo de inmortalidad delicada y chiquita
un destino maravillosamente aterrador, siniestramente silencioso
el camino donde abandonamos las certezas cálidas
la odisea de gastarnos en el otro.





Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Fernando y mi voto desde Andalucía
Esruza
¡Eso es el amor!
Saludos y mi voto