Se hallaban en el mismo lugar de siempre, compartiendo una cerveza y un silencio muy familiar. Se miraban de vez en cuando, buscándose entre el bullicio de aquel bar, intentando averiguar qué había tras las dilatadas pupilas de ambos. Era un martes cualquiera en una ciudad cualquiera, y parecían dos extraños descubriéndose por primera vez.
- Estoy enamorado de ti.
Sus palabras resonaron en todo el local, que en ese momento pareció quedarse en absoluto silencio. Por fin lo había dicho, por fin se lo había sacado de encima. El público estaba en vilo esperando una respuesta.
- Y, ¿te duele?
El bullicio volvió a la vida tras su réplica. Ambos bebieron un trago. Tras unos segundos, soltaron una carcajada al unísono, y mientras reían como nunca lo habían hecho, se tomaron de la mano por debajo de la mesa, cómplices de una travesura que aun no habían realizado.




Mabel
¡Me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenida
VIMON
Precioso y romántico micro, Pilar. Felicitaciones con mi voto y mi bienvenida.
JGulbert
Buen texto. Me has hecho recordar la primera vez que dije eso …y la expresión de asombro de la otra persona…:-)
gonzalez
Me gustó mucho, bella Pilar. Te dejo mi voto y un fuerte y cariñoso abrazo.
Luis
Hermosísimo. Un abrazo y mi voto!
Florymenur
Me gusta. Mi voto es tuyo.
XaviAlta
Me ha gustado mucho Pilar
Tienes mi voto
Fiz Portugal
Una broma de las duras. Tienes mi voto
Lauper
Me ha encantado, saludos y mi voto