Tomé el metro como todas las mañanas, en Hostafranchs.
Próxima estación: Waterloo —se oyó por los altavoces —. Me dirigí a la salida Eiffel observando el cartel de un teatro de Broadway.
Ya en la calle, no me importaba tomar cualquier dirección puesto que todos los caminos me llevarían a Roma.





Mabel
Muy buen relato. Un abrazo José y mi voto desde Andalucía
Luis
Irónico y muy mordaz, saludos y mi voto-.
VIMON
Divertido micro, Pitus. Saludos con mi voto.
Rocío Tame
Jajaja, muy bueno