Cada día que pasa, me pregunto a mí misma, que estoy haciendo, porque lo estoy haciendo realmente me visualizo haciendo esto a futuro, y me imagino que todos en algún momento hemos pasado por esta situación, con embargo, yo lo sentía como cólera, como un sentimiento de frustración, coraje y al mismo tiempo tristeza por no saber que quería hacer de mi vida. Y es que ¿¡cómo elegir?! Si hay tantas cosas que te apasionan y te llenan de vida.
Después me iba correr a pensar, a reflexionar conmigo misma y volvía a empezar mi ciclo, una y otra vez, y aún sigo ahí pero no sé cómo salir, no sé cómo reencontrar a esa chica que irradia alegría, felicidad, entrega, armonía, unión, paz, amor, gratitud, entre otras cualidades que me encantan de mí. Pero estaba estancada en una decisión que previamente había tomado y que sentía que era muy tarde para retractarme, porque mi palabra siempre ha tenido mucho peso sobre mis acciones, cosa que muchos dirán que es una muy bella cualidad, la cual , lo es, sin embargo existen situaciones en las que por cumplir con tu palabra vas en contra de lo que realmente eres. Así me sentía yo, aferrada a una decisión en la que mi ego me decía termina lo que empiezas y mi corazón me decía ¡suéltalo! Ya vendrán cosas mejores. ¿Y que creen que hice? ¡Tenía tantas y tantas responsabilidades cada día más y más que era un monstruo que me estaba dominando y no sabía cómo apagarlo! Estaba tranquila en la tempestad, ardiendo por dentro pero sonriendo por fuera, con una mirada fuerte, segura pero triste en el interior. Me da lástima a mí misma saber que me estaba dejando dominar por algo tan simple, pero que para mi era un gran desafio poder decir, ¡No, ya no quiero, ya no puedo! Hace unos días fui a tomarme mis fotos para tramitar mi título de licenciatura, y muchos dirán ¡que alegría! Pero yo esta estática, neutral, sin ninguna emoción, e incluso la fotógrafa me pidió varias veces que sonriera con los ojos, ¿cómo es eso dirán ustedes? Pues no lo puedo explicar, pero si lo sentí, y es una sensación en la que con el simple hecho de ver a una persona le transmites alegría y vitalidad.
No nos olvidemos de quien somos, y si nos perdemos en el camino recordemos que tenemos mil y un oportunidades para seguir caminando en este bello mundo!





Mabel
Todo en la vida hay que sentirlo, palparlo y experimentar ese deseo tan grato que nos irradia por dentro pero muchas veces no somos capaces o no queremos experimentar sensaciones que a la vez estas vienen frustradas, sensaciones y malestar que causan en nosotros sentimientos adversos sin percatarnos de que la vida que nos han dado es tan hermosa que hay que saber llevarla y valorarla. Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenida
VIMON
Interesantes reflexiones. Mi voto con un saludo y mi bienvenida.