Si algún día a esta margarita vuelven a nacerle sus pétalos. Si algún día sucede, te leeré todo esto.
Tuve que buscarte. En uno de esos videos que no sabrás ni que existen. Tuve que buscarte porque tu voz era difusa. Tu gesto estático.
Y te encontré. Y joder, eres tú. Tu voz y tu forma de sonreír. A cámara. Pero no como a mi.
Joder, jamás elegiría entre tu sonrisa y la manera en la que te vi mirarme. Jamás mancillaria nuestra canción.
Entre tus manos y bajo tu mirada me proclamaste diosa, quizá del desastre, y como toda grandeza que efímero te hiciste.
Juré mil veces que te quería libre. Y. quise volar tan alto que no pude proveer la caída.
Juré mil veces no ser tuya. Y. quise evitar tantas lazadas que acabé enredada en ellas.
Apoyo nuestro vuelo libre de jaulas de oro. Algún día puede que encontramos el mismo nido.




Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Carolina y mi voto desde Andalucía