Depredadora artificial
que inmortaliza a sus presas,
juez y testigo de la Historia,
embaucadora y farsante
contadora de historias.
No es verdad, aunque lo pretenda,
una realidad seleccionada,
embellecida y fragmentada.
No quedará constancia
de lo que no se ve,
de lo que no llegará a ser
importante.
Interpreta,
suaviza y reprende.
Es un arma.
No obstante,
dignifica.





Mabel
Muy buen poema. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
ginimar de letras
Gracias Mabel