Juan estaba en un bote en la laguna de Chascomús disfrutando del paisaje y de la soledad del lugar.
Era un amanecer casi perfecto, hay cosas que nunca se olvidan ¿No?
El cielo teñido de naranja, tenía un círculo amarillo en el medio por el sol que formaba como una especie de pasarela finita en el agua.
Un par de pájaros volaban hacia otro lado no tan lejano, las hojas de los árboles muy verdes, llenas de vida.
Tomaba mates y trataba de no pensar en Diana pero le era imposible.
Años atrás en el mismo lugar…
Diana-Benítez me sigue llamando
Juan-¿No te pasa nada de nada con él?
Diana-No, la verdad que no, y ya se lo dije
Juan-¿Cómo reaccionó?
Diana-Bien, pero no sé porqué me llama ahora
Juan-Y si te llama otra vez atendelo, capaz pasó algo
Diana-Qué lindo lugar este, la puta madre. Qué lástima que Alberto no pudo venir
Juan-Ah, ¿La estás pasando muy mal conmigo solo? Che, si querés me voy
Diana-Callate, boludo. Dale, tomá el mate que se lava
Ahora…
Juan llegó al departamento que alquiló para esos días en Chascomús y se fijó si tenía alguna llamada o algún mensaje importante en su celular. Había varias llamadas perdidas de Alberto. Lo llamó,
Juan-Alberto, ¿Qué pasa? Me llamaste un montón de veces
Alberto-Los chicos del medio, los encontré muertos
Juan-¡¿Qué?!





Mabel
Muy buena historia. Un abrazo González y mi voto desde Andalucía
gonzalez
Muchas gracias, Mabel. Un fuerte abrazo.
Esruza
Es una lástima no haber leído los anteriores, por estar alejada, los leeré. Por éste tienes mi voto.
Abrazos y saludos
gonzalez
Muchas gracias, Esruza. Un fuerte abrazo.