Sans adieu, a la francesa, algo en otros tiempos tan bien visto, tan refinado y hoy algo inexcusable. Así fue mi marcha y tras ella la larga ausencia; silencio en el muro, no más palabras, tan solo un fantasma encantando esta casa.
Solo unos días -pensaba- y se convirtieron en meses. Y vosotros aquí, valientes en las trincheras sin rendiros ni un momento, creando, compartiendo. No penséis que me cansé de vosotros, ni por un momento, pero el tirano tiempo, el malvado agotamiento, las excusas que hilamos con perezosos pensamientos.
Pero ahora vuelvo a vuestras letras y versos, a vuestros cuentos. No con tanta frecuencia como me gustaría y perdonadme si no siempre os comento, pero ahí estaré, paseando con sigilo por los rincones de esta casa en la que nada cambia, pero nada es siempre igual.





Luis
Excelente disculpa, Ana, me alegra mantener de nuevo el contacto, un saludo y mi voto-.
Ana-Stone
Muchas gracias, es bueno estar de vuelta. Un saludo!
Mabel
Me alegra tu regreso y que estés aquí con nosotros. Un abrazo Ana y mi voto desde Andalucía
Ana-Stone
Muchísimas gracias Mabel, me alegra ver que sigues al pie del cañón!! Un abrazo!