Hace un tiempo que al anochecer escucho el suave canto de un mirlo. Siempre es el mismo, lo reconocería en cualquier lugar del mundo.
El ave silba de un modo providencial eclipsando el agónico ruido de las masas lidiando por cerrar el día y refugiarse en la noche. Retumban las voces de la muchedumbre en la calle, relampaguean las persianas metálicas contra el suelo y los bocinazos de los coches en un sinfín de sonidos desacompasados. Es una lucha titánica, pero él logra coronarse en medio del desbarajuste urbano. Consigue crear un canal único en el que su voz se enarbola por encima del caos.
Nos une un magnetismo especial: cuando se aproxima la hora me tiendo en la cama y su dulce cantinela me transporta a otro mundo. Es una especial conexión de almas interespecies.
¿Puedes tú llegar a oír su canto? Quizá sea el alma del poeta que clama a la inmensidad y sólo unos pocos quieren o pueden oírla.
Seguro que hay otras personas que gozan de su bella melodía de acordes liberados al viento y lo aguardan al anochecer. Pero son conexiones anónimas que se pierden en el espacio.
Hay algo que me inquieta de su canto: durante el día advierto que el resto de aves se replican continuamente, sin embargo al canto del mirlo no le corresponde un semejante. Cada noche quiero oír una vocecilla que le responda, pero no aparece y yo no puedo contestarle…
Tal vez todos necesitamos que nos repliquen. Nos reconforta saber que nuestros sentimientos no quedaran sepultados en el tedio del olvido, mientras alguien conozca su existencia: vivirán eternamente.
Marisa Béjar 09/05/2017.





Mabel
Siempre hay algo de nosotros que no reconocemos fácilmente pero está ahí, queremos escuchar esa dulzura que nos inspira a seguir adelante, motivándonos con ilusiones o sueños que se manifiestan en nosotros. Un abrazo Marisa y mi voto desde Andalucía
Marisa Béjar
Muchísimas gracias por tu bello comentario. Sí, se trata de lo que expones. Te agradezco mucho tu visita y tu voto. Saludos desde Barcelona.
Pitus
O como enfrentarse a la soledad…
Buena prosa, también, Marisa. Quizás yo hubiera precindido de los dos puntos (:) finales y hubiera puesto el Vivirán… después de un punto y aparte. Ya te dido, quizás…
Saludos
Marisa Béjar
Sí, es la soledad del escritor en medio del caótico mundo… Un placer que te guste mi relato y comentes. Muchísimas gracias. Saludos!!
GarciaCorpas
“…sólo unos pocos quieren o pueden oírla.”
Sólo unos pocos, gracias a Dios y a la vida por los “pocos”.
Disfruté tu texto. Abrazo y voto.
Marisa Béjar
Sí, sólo unos pocos.. Pero son los que deben oírla. Muchas gracias por visitar mi espacio y por tu voto. Un honor que te guste. Recibe mi abrazo.
.MARI TU
Es un texto encantador y consigue arrastrarte a su mundo. Un abrazo.
Marisa Béjar
Un placer que te guste! Muchas gracias por tu bonito comentario. Saludos!
VIMON
Un texto excelente, Marisa. Saludos con mi voto.
Marisa Béjar
Agradezco mucho tu lindo comentario, muchísmas gracias por votarme. Saludos.
Luis Larrea
Hola Marisa, me encanta!! Tienes mi voto y un abrazo grande.
Marisa Béjar
Muchas gracias por tu compañía Luis! Te agradezco mucho tu lectura y tu apoyo. Saludos!
Alcibiades
Hola Marisa. Me ha gustado mucho. Aspiraciones del alma muy bien interpretadas. Cuando descubra como hacerlo, otorgaré mi voto a tu relato.
Saludos.
Marisa Béjar
Encantada de que me leas y te gusten mis letras. Muchas gracias por tu tiempo. Saludos.
María Florencia Sassella
El poder de la comunicación, en este caso, de sentimientos…necesitamos del otro, más frecuentemente de lo que creemos. Me encantó.
Marisa Béjar
Muchas gracias María, un honor verte en mi espacio y que te gusten mis letras. Me gusta tu estilo, es directo y contundente. Saludos.
Lauper
Precioso, maravilloso final. Saludos y mi voto.
Marisa Béjar
Millones de gracias por leer y dejar un lindo comentario! Saludos.
Labrida
Hola Marisa, me ha encantado tu pequeño relato, has descrito de forma magistral ese atardecer diario en alguna vieja ciudad, felicidades por ello y mi voto, un saludo.
Marisa Béjar
Muchísimas gracias por leerme y dejar un bonito comentario. Un placer que te guste. Saludos!
Adeodatus
Bello escrito, me ha impactado el tema y el personaje principal el mirlo, la bella analogía con el poeta, cantores ambos a la espera de respuesta, pero estoy convencido que el canto es escuchado en el cosmos infinito, el éter se complace en llevar las ideas al mar de los pensamientos
Marisa Béjar
Es maravilloso el comentario que dedicas a mi poema, me complace leer cómo defines esa conexión entre los protagonistas: en el cosmos, sí ahí queda todo… La pena es que muchas veces se pierda el canal terrestre y se derive a otras lindes.
Es como lo defines, me alegro de que te guste y dediques tu tiempo a analizarlo, Gracias!
Luis
Estimada Marisa, me encantó tu texto, mi voto y un fuerte abrazo!
Marisa Béjar
Muchísimas gracias por leerme y comentar. Me alegra mucho que te guste.
ginimar de letras
Todos necesitamos ser escuchados. Muy bello relato. Gracias por compartirlo
Marisa Béjar
Muchas gracias a ti por leerme y por dejar un bello comentario. Sí, todos necesitamos un replicante que nos atienda. Saludos!