Ya no sueño nada.
Sueños vacíos indolentes
pueblan las madrugadas,
insomnes convergencias
de diamantes o gemas de
autistas plegarias comunicando
bancos esqueletos o diademas forzosas.
Ya no sueño con nada.
En materias abiertas como venas
o como arterias grises dinamitadas,
el esplendor de la tierra vive
ausente de todo, como un átomo
dispuesto a la electrolisis, fecundo
los ganglios dispersos. En la madera,
en su fértil nacimiento, proyecto
néctares de mi propia cosecha:
y los cánticos se levantan piedra
sobre piedra.
©





ginimar de letras
Tus poemas son hermosos e inquietantes a un tiempo, Luis. Siempre remueven algo por dentro. Muy bueno. Un abrazo 🙂
Luis
Muchas gracias Ginimar, un abrazo-.
Mabel
¡Impresionante! Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Luis
Gracias Mabel, un abrazo!
Esruza
Luis, nunca hay que perder los sueños porque, entonces, se pierde todo. Bueno, es lo que pienso porque
no me queda más, que soñar.
Buen poema tienes mi voto con mucho gusto.
Luis
Gracias Estela, un abrazo!
Sara
Felicidades!! Muy buen poema, destruir para poder crear de nuevo, ¿No es acaso un sueño en sí? Ahí va mi cuarto comentario y voto, los demás comentarios me han dado error. Un abrazo.
Luis
Gracias Sara, un abrazo!
LOUISE
Que belleza!! Me encantó Luis.
Un saludo,
Luis
Gracias Louise, un, un abrazo!