Perlas de fuego avivan mi reflejo,
en tu cuerpo desnudo de recuerdos;
me sumerjo en tu carnal aliento,
cuando mi piel sella en sudor tu deseo.
Callas mis murmullos en labios sedientos,
y mi silueta se pierde en tu palpitante pecho;
mi vientre bebe de tu última cordura,
mientras morimos exhalando nuestro llanto de vida.
LOUE





Alberich
Muy bueno, sensual y sugerente.Mi voto y un saludo
Mabel
¡Qué hermoso y sensual! Un abrazo Louise y mi voto desde Andalucía
LOUISE
Muchas gracias Mabel, me alegra mucho que así lo hayas sentido.
Un abrazo!
LOUISE
Gracias Juan por tus palabras, para mi muy valiosas.
Un sincero saludo!
Sosias
Puro sentimiento,LOUISE.
Saludo y mi voto.
LOUISE
Muchas gracias Sosias por tu bello comentario.
Un saludo!
AVM
Este poema calienta, no hay duda. Me ha gustado el verso “cuando mi piel sella en sudor tu deseo.” Tremendo! Gracias por compartirlo, un saludo!
LOUISE
Es muy agradable saber Andrés que la diferencia generacional no ha sido obstáculo para el objetivo del poema, jajajaja
Muchas gracias amigo, y un cariñoso saludo
Emma Black
Erótico, pero sublime. Los franceses a veces se refieren al clímax como una “pequeña muerte” en tanto que tal álgido de placer y encuentro culmina en una suerte de nirvana, morir en las aguas del otro.
Ya querría Bad Bunny cantar versos así.
Saludos.
LOUISE
Muchas gracias Emma, es muy halagador recibir tan preciosa y bella reflexión.
Por cierto, no conocía a Bad Bunny, y al buscarlo en youtube por un instante me he sentido veinteañera jajaja.
Saludos !
Luis
Ah, ya querría yo escribir así cuando de amor se tratase, un abrazo y mi voto Louise!
LOUISE
Muchas gracias Luis por tus palabras, tu comentario es tan generoso que no se que decirte…
Un saludo amigo,