Me gustaría desconocernos.
No ser para vos más que una posibilidad incierta. No saber ya siquiera tu nombre y que yo pueda inventar el mío.
Que seamos nuevos, frescos, despojados del óxido que acumulamos estos meses. Que incluso en nuestro pretender ser, volvamos a querer impresionarnos. Que el quizá verte me mueva a usar la camisa que creo me hace más linda.
Redescubrirte siempre. No memorizar nunca tu cuerpo.
Volver a lo más remoto de nuestra primera realidad y tener la libertad de moldearla una y otra vez: no usar ya la camisa que creo me hace más linda ni vos decirme que lo estoy. Que me confieses a tientas lo que amas y lo que te revienta, aunque te cueste verme ir. O quedarme a ser tu compañera.
Y que esto de desconocernos no entrañe un riesgo solo, sino un abanico de ellos, pero que aun no siendo el uno para el otro más que una posibilidad incierta, elijamos siempre encontrarnos.
Petrela




Mabel
Lo desconocido hace que nos veamos más atraídos, entusiastas, luego de todo esto, empieza una gran batalla en la cual nos impregnamos de tal forma y cometemos tantos errores que quisiéramos volver a comenzar. Un comienzo que sería muy difícil de llevar y conseguir. Un abrazo Petrela desde Andalucía y Feliz Año Nuevo.
Petrela
Y sobreviene la cotidianidad, de la que también es un continuo intentar escapar.
Gracias por tu bello comentario, Mabel. Un abrazo hasta allá.
Esruza
Muy buen relato, ojalá se pudiera hacer éso, recomenzar cada día.
Mi voto y saludos
Thougart
Precioso Petrela. Mi voto.
VIMON
Bellos pensamientos, muy poéticos.
Petrela
Gracias, Vimon! Saludos.
María Serleg
Me ha gustado mucho, muy bello!! Un abrazo y Feliz Año Nuevo!