Los primeros rayos de la mañana aparecen en tu habitación. Despiertas, y ahí esta ella. Sonando. Cálida, brillante y serena. Como el primer día. Esa canción que siempre está ahí, que te acompaña y que te cuida. Que sonríe contigo y que te hace sacar fuerzas cuando te sientes desfallecer.
Esa canción que te estremece con sólo escucharla. Exactamente idéntica a la primera vez que la escuchare y que, desde entonces, te ha acompañado. Esa melodía que te acoge en sus brazos cuando sientes tu propia derrota. Aquella con la que lloras cuando no ves la salida y con la única que eres capaz de bajar tus defensas. Porque solo con ella te sienes a salvo, protegido y en paz.
Esa canción que te llena de energía y que suena de fondo en tu memoria, en tus recuerdos más felices. Ahí está. Siempre. La banda sonora que te acompaña en tu vida. Es aquella a la que le debes tus mejores sonrisas y a quien acudes en tus flaquezas. Porque sin ella, todo sería ruido. Todo sería caos.
Te giras, la buscas, y ahí está, como cada mañana, a tu lado al despertar.
Esa canción, que cambió tu vida y que no te cansas de escuchar.
Esa canción, que amas y de la que no te quieres separar.
Esa canción.





Esteff
Canciones que lo son todo…la banda sonora de nuestras vidas. La vida sin música no sería digna de llamarse vida.
Me gustó mucho,
un abrazo y mi voto!
elcuadernonegro
Muchas gracias Esteff.
Besos!
Esteff
Canciones que lo son todo…la banda sonora de nuestras vidas. La vida sin música no sería digna de llamarse vida.
Me gustó mucho,
un abrazo y mi voto!
Esteff
La magia y el poder de una canción…la bso de nuestras vidas…la vida sin música no sería digna de ser vivida.
Me encantó; mi voto y nos leemos!
Miriam Martín de Rojas
Que bonita….esa canción!!! Un saludo.
elcuadernonegro
Muchas gracias Miriam.
Besos!
Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
elcuadernonegro
Muchas gracias Mabel.
Besos,
Alcibiades
Las melodías. A veces forman parte de uno mismo. ‘Esa canción” es un relato apasionado de esa relación. Muy bien.
elcuadernonegro
Muchas gracias Alcibiades 😉