Transito en manantial de un nuevo amanecer,
cumbres de hielo alientan mi desatado brío;
sedosas rocas guían mi vertiginoso descenso,
silenciosas moldean mi precipitado caudal.
Cauces de negras orillas tiñen mis venas,
discurro en pálpito de virgen deseo,
y en angostos paisajes destello mis pensamientos,
ruge mi superfície y desafío a los dioses.
Embrujo a mi paso el cauce del olvido,
y mi latido se imbuye de límpida esencia,
nada me detiene de camino a mar abierto;
donde el cielo y la tierra se abren
donde la duda cede a la certeza
donde la muerte es ciclo de vida perenne.
LOUE





Alberich
Admiro la concreción, la precisión y las bellas imágenes de este poema. Mi voto y un saludo, Louise
LOUISE
Tus palabras son muy alentadoras, muchísimas gracias y un saludo,
Luis
Un buen poema, una cascada musical y melódica, mi voto, Louise, y mi abrazo!
LOUISE
Ohh muchas gracias Luis, me halaga que lo percibas como una “cascada musical”, caramba !, muchas gracias, y un abrazo !!
Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Louise y mi voto desde Andalucía
LOUISE
Muchísimas gracias Mabel por leerme, y aportarme tu amable comentario. Un abrazo!
GermánLage
Muy gráfico y hermoso, Louise.
Un cordial saludo.
LOUISE
Muchas gracias Germán por tu lectura y generoso comentario.
Un afectuoso saludo!
AVM
Me ha resultado muy bello este poema, Lou. La metáfora es potentísima y cierta. Un abrazo, amiga.
LOUISE
Muchas gracias Andres ! y un sincero abrazo,