No podrás abarcar la estupidez
de las bellas muchachas filisteas
en las que anhelabas naturaleza
y el tonto existir pequeñoburgués.
Amante de vulgar inmediatez,
creías en la vida sin Idea,
querías salvación en la impureza,
redención en abismos de idiotez.
El espíritu tuvo que perder
y la normal banalidad triunfar,
no pudo amar el errante holandés.
El misterio y la profundidad
ellas no los podían comprender
y fracasó una triste verdad.





Luis
Querido Juan, es muy hermoso tu poema, un abrazo y mi voto!
Alberich
Gracias. Espero poder escribirlos mejores que este, que creo que tiene algunos versos banales. Saludos!
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Juan Gregorio y mi voto desde Andalucía
VIMON
Muy bueno. Saludos con mi voto.
LOUISE
Bello y triste a la vez. Me gustó mucho.
Un saludo Juan!