El tren se mueve lentamente, a trabajos forzados entre el paisaje desolador que entrecorta la respiración. Todavía hay retazos de hojarasca flotando por el aire, luchando entre las cenizas de la sinrazón.
Las lágrimas se derraman intentando agotar todo punto crítico, fluyen por los millones de rostros que ante el horror atascan las palabras, ahogan la rabia y salen de sus casas con las manos vacías sin saber cuándo van a poder volver.
El humo huele a tristeza, tiñe de gris el verde que crece en las entrañas de todo buen campesino, ese que ama la tierra que pisa, que la cultiva con mimo, que la respira y le duele en cada poro.
Los animales desorientados huyen del fuego por las cunetas mientras los coches giran en rotondas imaginarias creando carreteras de doble sentido y convirtiendo el pánico en su brújula.
Casas vacías, árboles desnudos, montes ardiendo de impotencia, carreteras excretando coches y ni un solo humano, solo el manto blanco del viento extendiendo sus alas.





Luis
Buen relato, Nana, me encanta la idea del tren. Un abrazo y mi voto!
Mabel
¡Excelente! Un abrazo Nana y mi voto desde Andalucía
AVM
Entiendo el dolor del relato. Coincido con Luis y Mabel. No sé por qué me ha gustado eso de las rotondas imaginarias, me parece una buena imagen.
Esperemos que todo se pueda recuperar con tiempo y buenas gestiones. ¿Sabes qué me fastidia? Que se le haya dado tan poca cobertura en los medios nacionales. Pasa en otro lado y es un desastre desde el minuto 0. Somos tierra ignota que salimos en los telediarios si, y solo si, hay catástrofes. No sé si es pesimismo por mí parte pero es lo que realmente pienso.
Saludos, Nana, y gracias por compartirlo.
Manger
Estremecedor paisaje, desolador escenario, estimada amiga. Lo que más me ha sugestionado ha sido aquello de que “el humo me huele a tristeza”, una genial frase que resume el dolor que intentas pintar. Como siempre, mi enhorabuena y un fuerte abrazo.
LOUISE
Muy buen relato Nana y gracias por compartirlo.
Saludos !
gonzalez
Excelente, bella Nana. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.