Caminando

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Algunos años atrás…

 

Ella trabaja en el quiosco de una estación de servicio, él va todas las mañanas a comprar chicles antes de ir a su trabajo.

 

El día que se conocieron sólo se dijeron,

 

Ella-Hola

Él-Hola

 

 

Ella-Ayer estuve pensando en vos por lo que me dijiste. No puede ser

Él-¿Pensaste en mí? Que honor

Ella-Callate boludo. Era un chiste ¿No?

Él-Es en serio ¿Por qué no me crees?

Ella-¿Te vas a ir a África a ayudar?-Él soltó una carcajada

¿Ves? Sos un pelotudo

Él-Mirá si me voy a ir-Agarró los chicles y le pagó. Ella le dio el vuelto.

Ella-Mejor que no te vayas porque me gusta verte

Él-Eso ya lo sé ¿A quién podría no gustarle verme a mí?

Ella-Bue…

 

Él se estaba por ir a su trabajo pero antes de irse le dijo,

Él-A mí también me gusta verte

 

Después de tomarse el colectivo llegó a su trabajo.

 

Un muchacho que limpia en la oficina,

-Siempre tarde vos eh

Él-¿Y qué querés? Si el bondi a veces tarda mucho

 

Entre computadoras, papeles y amigos.

 

-¿Hoy a las 10 en el club o ya no quieren perder más?

-No se agranden

Él-No nos agrandamos pero… ganamos siempre

-Sh. Hoy ganamos nosotros

 

Se juntan hace unos meses a jugar al fútbol todos los viernes.

 

Se sirivió un café y empezó a escribir en la computadora.

 

En la estación de servicio ella estaba atendiendo a la gente que iba. Las mesas estaban casi todas desocupadas, venía tranquilo el día.

 

A las cinco de la tarde los dos salen de su trabajo, él vuelve para su casa en el colectivo 123 y ella en el 111.

 

Con sus amigos estaban hablando por el grupo de whatsapp al que llamaron “Los pibes” y a las diez fueron a jugar al fútbol.

 

Él tenía como costumbre salir a caminar a las madrugadas. Como dice una canción llamada “Magdalena” del grupo argentino de rock guasones “Caminando, así la conocí” una de esas madrugadas se cruzó con otro muchacho del barrio. Compartieron un vino y unas cervezas y hablando, una cosa llevó a la otra… él tenía muchas ganas de probar la cocaína pero no podía conseguirla. Esa noche consiguió el contacto.

A las seis de la mañana se tomaron un taxi hasta un barrio muy cercano, compraron, volvieron y nunca más se vieron.

 

Desde ese día perdió interés por todo y por todos, sólo quería tomar y tomar más.

 

Dejó el trabajo, sus amigos lo quisieron ayudar pero no se dejó y tampoco los quiso volver a ver. Dejó de ir a la estación de servicio.

 

Volvió a ir hace un año, fue la última vez que la vio pero ya no era lo mismo. Fue un trato frío, él sabía que dificilmente la volvería a ver asique le dijo que era muy linda y esa fue la despedida.

 

Ahora…

 

Le dolía todo, al principio se fijaba con detalle no tener blanca su nariz, a lo último era lo que menos le importaba. Fue a la estación de servicio, había otra mujer trabajando.

 

Ella-Hola

Él-Hola

 

Se saludaron con el mismo tono cariñoso que con la otra mujer, ella vio su nariz y se lamentó por él. Se vieron un par de días seguidos porque fue a comprar pero un día no fue más y ella se quedó sin poder decirle algo muy importante.

Murió de sobredosis y no se enteró que iba a ser papá…

 

 

Comentarios

  1. Luis

    24 enero, 2018

    Muy bien hilvanado relato. Un abrazo y mi voto!

  2. Mabel

    24 enero, 2018

    ¡Excelente! Un abrazo González y mi voto desde Andalucía

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