Luces de colores

Escrito por
| 110 | 5 Comentarios

Adrián estaba sentado junto a sus amigos, y algunos desconocidos. Por primera vez, estaban recibiendo el año todos juntos, en lugar de cenar con sus familias, como era costumbre. Adrián estaba feliz.

Las horas pasaron y pasaron, y se acercó el momento del brindis. Todos prepararon las copas, sirvieron sidra y champagne entre risas y anécdotas.

Finalmente, dieron las doce. Todos brindaron, entre risas y aplausos, recibiendo un nuevo año.

Que idiotas, como si el hecho de que fuese un año nuevo fuera a impactar de alguna manera en sus vidas. Adrián pensó eso, pero se cuidó de no mencionarlo en voz alta.

Brindó uno por uno, con sus amigos de toda la vida, y con la gente a la que había conocido esa noche; Brindó y bebió con cada uno de ellos, y lo hizo rápido. Estaba tardando en subir a la terraza.

Eso hacía él, siempre. Eso hacía desde que tenía apenas 2 o 3 años, desde que descubrió que amaba las luces y los sonidos fuertes. Cada navidad, y cada año nuevo, en el momento en que la gente empezaba a lanzar fuegos artificiales hacia los cielos, Adrián subía a su terraza, y se quedaba contemplándolos, absorto. Sumido en el fulgor de los destellos y en el olor agrio de la pólvora, él era feliz. Entre tanto caos, él encontraba paz.

De repente, alguien tocó su hombro. Era Sabrina, su mejor amiga. La persona más importante para él. Y la última que esperaba encontrarse en ese momento, por lo cual reaccionó sorprendiéndose.

— ¿Qué hacés acá?

— Te vi cuando saliste para venir acá. Sigilosamente. Me acordé de que te encantan estas cosas, sos como un nene. — dijo, señalando hacia arriba.

— Si. Me encantan.

Ella lo abrazó, y se quedaron así, contemplando la noche y su espectáculo. Abajo se escuchaba el ruido de la fiesta, música y gente riendo, botellas descorchándose y copas cayendo al suelo. Lo usual.

— Parecías sorprendido cuando subí. — Murmuró ella de repente.

— Y lo estoy. Te conozco hace dieciocho años ya. Sé muchas cosas de vos… Y sé que tenés ataques de pánico. Sé que le tenés miedo a las luces y sonidos fuertes. Sos lo opuesto a mí. Y sin embargo, subís a una terraza a las doce del año nuevo, mientras todos los boludos se la pasan tirando pirotecnia. Es irónico.

Ambos rieron.

— En el fondo, tenés razón — dijo ella, con la voz firme. No temblaba, no había ningún atisbo de pánico en su voz — Pero vos estás observando una de las cosas que más te gustan en esta vida. Y yo también.

Adrián, por primera vez desde que tenía memoria, desvió la vista del cielo antes de que termine el espectáculo de fuegos artificiales, para mirar hacia otro lado… Hacia Sabrina. Ella no estaba mirando al cielo. Lo estaba mirando a él.

De repente, Adrián entendió muchas cosas. Las luces y los ruidos, aquellas cosas que le fascinaban, perdieron momentáneamente cualquier tipo de interés para él.

— Ya no tengo miedo. — susurró ella.

Y recibieron el año juntos.  Adrián pensaba que el año nuevo no iba a impactar de modo alguno en su vida, y se había equivocado… Y pensaba que el cielo nocturno manchado de luces de colores era la cosa más linda que uno podía observar en esta vida, pero tras observar, por primera vez con otros ojos, a Sabrina, se dio cuenta de que quizás estaba exagerando, y se dio cuenta de que estaba enamorado de las luces de colores en sus ojos.

Comentarios

  1. GermánLage

    4 enero, 2018

    Hermoso, Juli. Un bello tema tratado con tu habitual maestría.
    Un fuerte abrazo y feliz año nuevo.

  2. Mabel

    4 enero, 2018

    ¡Qué maravilla! Un abrazo Julián y mi voto desde Andalucía

  3. Vladodivac

    14 enero, 2018

    Precioso Julian, me encanta, me conmueven este estilo de relatos. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo @juliancastro.

    Semper Fidelis

    Joaquin.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas