Dulce peregrino
y maldito pasajero.
Tiempo ha que
te creía perdido,
que yo siendo joven
ya daba tu viaje por concluido,
y que tras tu paso,
los estragos en mi alma acontecidos,
morirían junto al recuerdo,
de lo que por fortuna he vivido.
Y es tu forma de pasar
lo que determina
cómo muere lo que hoy soy,
pues grandes cambios sé que arrastras,
cuando pasas un gran cambio soy.
Y aunque júbilo
es lo que siento
al ver que has hallado
el camino de vuelta,
por favor, no cojees al pasar,
por que tengo miedo,
y la música y el sol
no me vuelvas a arrebatar.




Luis
¡Perfecto! mi saludo y mi voto Kevin-.
LOUISE
Me ha gustado mucho Kevin !
Un saludo,
Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Kevin y mi voto desde Andalucía
Esruza
¡Amor! todos vivimos para el amor.
Mi voto
Gian
Excelente poema
Marianita
Me gustó mucho. Saludos.