Me puedes hacer un desdén y yo voy a seguirte hasta el final, estamos en este lugar para aprender a llevarnos acertadamente, pocos saben porque han venido y otros cuantos no cuestionan a la nada, viven y aceptan la vida como se les presenta. ¿Qué será de ellos? ¿Qué será de los inconformes que a diario se hacen cuestiones sin tener respuesta sobre la vida en este lugar? Cuando era niña siempre me pregunté por qué la gente mayor lloraba y reía con cosas nimias y ahora sigo sin comprender todavía nada, como la muerte, pese a todo ella siempre viene dispuesta a llevarse todo. ¿Qué será de nosotros? No lo sé. Debo aprovechar del tiempo porque muchas veces me olvido de que soy efímera y es más fácil afrontar la existencia con ese mecanismo de defensa, de lo contrario cuando la muerte llega sin advertir es como una cubeta de agua fría en el semblante con sabor a la crudeza.





Gian
Cuan cierto es esta línea “cuando la muerte llega sin advertir es como una cubeta de agua fría en el semblante con sabor a la crudeza.” Saludos y tienes mi voto.
Mabel
¡Excelente texto! Un abrazo Margarita y mi voto desde Andalucía
Esruza
Buena reflexión, Margarita.
Mi voto
Sosias
Que gran pregunta, ¿a que hemos venido? A plegarnos a los deseos de quien nos sepa manejar.
La gente mayor llora muchas veces,por el un infortunio que representa tener tanta información,tantas vivencias, tantas experiencias que nadie quiere escuchar.
Saludos y mi voto.
MedGut
Gracias a todos un saludo y un abrazo
VIMON
Excelentes reflexiones que se llevan el voto diez…