Los recuerdos se habían tornado amargos, ya no eran dulces como antes. En el aparato reproductor, en un tono muy bajo para no molestar a los vecinos, se dejaba escuchar una vieja canción que, según él le había dicho, los definía. Era una canción muy hermosa, que alguna vez había entonado para ella con su bella voz, había sido un momento mágico. Ahora aceptaba, tristemente, que todo había sido mentira y ella idealizó todo. Lo había amado como a nadie.
Los años habían transcurrido, muchos años y éstos habían dejado huellas, tanto en él como en ella. El ya no tenía ese rostro jovial, alegre y hasta pícaro, que tanto le atraía. Su modo de ser, la seguridad que le transmitía; todo en él era atrayente. Ahora, su apariencia era cansada, su rostro duro, muy duro, lo que deja vivir sin paz, sin amor y sin ternura. Sabía ser cortante, grosero, poco amable cuando dejaba salir algunas palabras. Pero lo más hiriente era su silencio, un silencio que traspasaba su corazón como una fina daga y, dolía, dolía casi físicamente.
Su actitud dejaba sentir, dolorosamente, que no le importaba absolutamente nada y no había nada que hacer. Encendió un cigarrillo para calmar su ansiedad y su tristeza, a pesar de haberse prometido no hacerlo más por el daño que le causaba, pero más daño le causaba su silencio.
La triste canción, que en otro tiempo le pareció hermosa, llegaba a su fin. Ahora le parecía triste, muy triste y la escuchaba, aunque le produjera más daño.
Todo había sido una gran mentira y ella odiaba las mentiras. Había idealizado los recuerdos. Se reconocía a sí misma que había cometido muchos errores, errores por amor. Irracionalmente se dice que el amor lo disculpa todo, pero no es así y, ahora lo entendía.
Era una bella canción que, pensándolo bien, no los definía, aunque él lo hubiera dicho, porque nada de lo que decía se había convertido en realidad. Seguiría teniendo recuerdos, pero éstos serían amargos, muy amargos y más si se agregaba el silencio.





Gian
Buen relato. Tienes mi voto.
Mabel
¡Excelente relato! Un abrazo Estela y mi voto desde Andalucía
Cesar Henen
¿Que canción era esa?
Esruza
Se llama “Humo en los Ojos” de Agustín Lara, siendo mexicano
espero la conozcas, es muy vieja.y muy bonita, es vieja hasta
para mi.
Esruza
Gracias a Gian y Mabel por sus comentarios
Caropeth
Bueno y triste relato, pero si ayuda a calmar el dolor del alma un poco al escribir, eso es lo que importa…un abrazo enorme y mi voto!! 🙂
Esruza
Gracias Carito, te extrañaaba
Luis
Buen fragmento, Estela: aunque es triste, también amargo, un saludo!
VIMON
Buen micro. Va mi voto.
Esruza
Gracias Luis, Gracias Vimón por llevarme al 10
Saludos cordiales
Manger
Muy bien, Estela. Va mi voto junto con mis saludos.
Cesar Henen
Esruza se quien es Agustin Lara pero no conozco sus canciones, no son de mi repertorio. Soy del 85 para acá.
Esruza
Culturalmente hablando, no importa de qué generación seas, también es vieja para mí, pero
entonces ¿cómo conoceríamos a los clásicos? no son de nuestra generación, pero son de
nuestro repertorio, intenta conocerlas, hay muchas melodías viejas muy bonitas y que dicen
también, cosas bonitas.
Saludos afectuosos.