La frase de la semana es de la eterna y maravillosa Marie Curie. Una mujer que no solo ganó el premio Nobel. Además, ganó dos. Y los mereció sobradamente, porque la suya fue una vida llena de trabajo, de esfuerzo, de sacrificios, y de lucha por el conocimiento.
Curie era una anomalía en su época. Una mujer en un mundo dominado de forma absoluta por hombres, supo sin embargo ganarse el respeto y la admiración de la comunidad científica. Y lo hizo como ocurre tantas veces: demostrando que una mujer puede hacer el trabajo con un nivel y calidad extremadamente altos.
Actualmente, en un mundo donde la situación de la mujer en la vida laboral ha mejorado ligeramente, pero donde la diferencias son todavía muy evidentes, y los prejuicios enormes, son muchos los que reclaman que el puesto de las mujeres es en casa, cuidando los niños, y en la cocina. Y achacan muchos de los problemas de la sociedad precisamente a la revolución de la mujer, cuando, si una sociedad ha de sobrevivir y mejorar, deberá, en primer lugar, hablar de igualdad. A todos los niveles, y también, igualando al hombre y a la mujer.
A veces dicen algunos: “es que el hombre y la mujer no son iguales”. Es cierto. No somos iguales. Hay diferencias anatómicas, psicológicas, evolutivas, de desarrollo, e intelectuales. Pero esas diferencias también se dan entre diferentes grupos de humanos, y entre cada ser humano. Yo soy distinto a cualquier otro ser humano, y cada mujer es también distinta a todas las demás, exactamente como ocurre con todos los hombres.
Al final, las diferencias son la excusa que algunos dan para querer imponer criterios ajenos al progreso social, cuando, en realidad, son esas diferencias las que enriquecen las sociedades a todos los niveles. Si todos fuésemos clones, entonces ¿merecería la pena valorar la vida humana, en su infinita inmensidad de posibilidades? Que cada ser humano sea distinto es, precisamente, el germen del que surge la capacidad de crear cosas nuevas, cosas importantes, nuevas teorías, nuevas creaciones artísticas, y de abrir nuevos caminos.
Si todos fuésemos iguales, todos crearíamos lo mismo, y el mundo sería gris y oscuro. Y aburrido. Ser distintos nos da la oportunidad de ser mejores, aportando cada uno su punto de vista al progreso de la humanidad.
La frase de Curie en cuestión, que puede leerse abajo, nos deja bien claro que es el trabajo, el esfuerzo, la dedicación, la paciencia, la disciplina, y el coraje de perseverar, es el que crea nuevos mundos, nuevas posibilidades, nuevas metas. El camino rápido y fácil no lleva a ningún lado. Las grandes obras, los grandes logros científicos, la apertura de nuevos caminos, solo se hará mediante un trabajo serio y disciplinado, muchas veces de años, cuando no décadas. Ese es el secreto para el éxito. Todo lo demás son atajos que se disuelven en los dedos.
Y, en este mundo donde todo ha de ser instantáneo, mentes como Curie no tendrían cabida. Y eso es muy, muy peligroso. Porque si ignoramos y rechazamos el trabajo disciplinado y riguroso, estaremos sentando las bases para el desastre como sociedad y como especie. Y eso nunca debería ocurrir. Solo que está ocurriendo. Aquí, y ahora.




Luis
Sí; mas sin cierta etapa de caos y albedrío, sería imposible culminar la historia personal de cada cual. Un saludo y mi voto, no obstante!
Vasyl.Pavlov
Muchas gracias Luis! 🙂
Mabel
Muy buen texto. Un abrazo Iñaki y mi voto desde Andalucía
Vasyl.Pavlov
Muchísimas gracias Mabel 🙂
Gian
Excelente texto. Y cuanta razón. Me quedo con lo ultimo que mencionas. “estaremos sentando las bases para el desastre como sociedad y como especie. Y eso nunca debería ocurrir. Solo que está ocurriendo. Aquí, y ahora.” Y por supuesto tienes mi voto.
Vasyl.Pavlov
Muchas gracias Gian 🙂
Terminus
Amén
Sosias
Echo de menos no tener la suficiente formación para descubrir cosas para el bienestar de la humanidad.
Seguramente Marie nunca pensó en dar un paso atrás por ser mujer.
Por ella, y por todas las mujeres que no piensan en su condición y se ponen manos a la obra.
Muchas gracias por este escrito, vale mucho, aquí y ahora.Descanse en paz Marie Curie.
Saludos y mi voto.
Vasyl.Pavlov
Hola Sosias, muchas gracias por tus palabras. El bienestar de la humanidad no solo depende de la formación, el elemento fundamental es la voluntad de colaborar por un mundo mejor, y en eso todos estamos implicados y podemos hacer grandes cosas. Un abrazo.