Me obligaron a cuestionarme:
paisajes divinos atormentados
por piedras fugitivas. Reyes
reposando su antiguo candor
en los márgenes de la miseria.
Con su cintura breve y elástica,
dioses cayeron sobre mi cintura
aterciopelada. Bancos de iglesia
mojados por la desidia. Ese leve
aleteo de rosas que abren su boca
desdentada. Hallarás un hueco en
todo esto. La exigua epístola renueva
su vestuario. Polvo al polvo, esencia
dispersa. Todo regresa, con antiguo
odio. Se ciñe la hermosura como una
piedra abierta, sobre mares de ceniza.
Sobre hombros llenos de muerte, ateridos
pulmones. La lucidez habla desde el
púlpito, mas nada atraviesa con sus barbas
languidecentes. Conejo, abre la chistera:
como si el mundo recibiera mis órdenes
cuestionadas. Pero no es la luz desde ya
lo que nos atormenta. Regreso a mi polvo,
litera ambigua; de soslayo, me tiran piedras.
©





Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Luis
Gracias Mabel, un abrazo!
Esruza
Buenos versos Luis.
Mi voto y saludos cordiales.
Luis
Muchas gracias Estela, un saludo!
Blansky
Magnífica síntesis poética de una cosmovisión tan lúcida como personal.
Luis
Muchísimas gracias Amigo Blansky, recibe mi abrazo!
VIMON
Muy buen poema, con un excelente ritmo. Te mando el merecido diez con un saludo.
Luis
Muchas gracias, un abrazo!
ContarEnBreve
Me encanta la fortaleza gráfica de tus metáforas y me gustó mucho tu poema. Mi voto.
Luis
Muchas gracias Ana: yo sólo escribo, sólo lo intento. Un abrazo y de nuevo, mil gracias!
gonzalez
Me gustó mucho, Luis. Te dejo mi voto y un fuerte abrazo.
Luis
Muchas gracias González, recibe también mi abrazo!!
Luis
Y gracias igualmente, a todos y a todas las que votaron!!