Cuentan que una gélida noche de invierno, el Viento, malhadado, visitó a la Luna, su amiga y confidente fiel. Se le acercó llorando y roto de dolor, se aproximó todo lo posible a ella, que lucía más llena que nunca, y le confesó su gran secreto, guardado en lo más profundo de su ser.
Hacía miles de años que anhelaba declarar su amor a la dama más bella que albergaba el Universo, por desgracia sólo la podía ver de lejos ya que ella tímida y coqueta, huía al percibir su presencia.
Él era consciente que sus caracteres resultaban diametralmente opuestos, pero los amantes deben complementarse uno al otro. Las nubes, el mar, el Sol, las montañas, es decir todos sus amigos contaban maravillas de ella, resaltaban la paz, ternura y tranquilidad que transmitía allí por donde pasaba.
La Luna le consoló y, sensata como siempre, le hizo ver que ese era un amor imposible, en ese instante ella recordó también su quimérico idilio con el Sol, se afligió de tal manera que su perfecta redondez menguó un cuarto, pronto se repuso y aconsejó al Viento que buscase un nuevo amor, “tú eres fuerte y bravío, seguro que hallarás una maravillosa señora que te corresponda”, le comentó.
Entonces él se secó las lagrimas derramadas, se despidió agradecido y se marchó a derribar las hojas que lucían en los árboles de un frondoso y cercano bosque. Al acercarse y a lo lejos, la divisó, más hermosa que nunca, alumbrada por su amiga del alma y conversando con los seres del bosque.
El Viento sintió celos de todos ellos que tenían el privilegio de poderla contemplar y acariciar, su tristeza mutó en ira y rabia y con más fuerza y velocidad que nunca, se dirigió hacia ellos, con el propósito de arrasar con todos a su paso y demostrar a su querida dama el poder impresionante que poseía, pero al acercarse, ella asustada y temerosa huyó a otro lugar, despacio como siempre, pero desapareció ante la inminente llegada del Viento. Él se resignó y entendió que nunca obtendría el placer de rozarla, de sentir su piel, de declararle sus sentimientos.
La Calma siempre sería su amor imposible.





Mabel
¡Qué hermoso Cuento! Un abrazo y mi voto desde Andalucía
PBIEDMA
Gracias Mabel
LOUE
Excelente cuento, muy bello ! Un saludo Pedro,
PBIEDMA
Gracias y un saludo
Penélope
Qué romántico el relato, Pedro, me ha gustado mucho cómo lo has narrado y su simbolismo. Un saludo.
PBIEDMA
Muchas gracias Penelope
Esruza
¡Ah! los amores imposibles. Muy lindo, me ha gustado tu relato
Saludos y mi voto
PBIEDMA
Muchas gracias
Mariel
Muy lindo relato. Saludos y mi voto diez
PBIEDMA
Muy complacido, leeré algo tuyo ( en cuanto tenga tiempo ) y te doy mi opinión
GermánLage
Una idea original, imaginación a raudales y una narración impecable; eso es lo que veo en tu cuento, Pedro. Un placer leerte.
Mi cordial saludo.
PBIEDMA
Muchas Germán, se agradecen tus palabras y más en días como hoy, como se titula uno de mis relatos “Hay días y días”, un saludo