Me vacié de lágrimas. No dejó de llover durante tres días seguidos. Me golpeó la realidad.
Cundió el pánico con el corazón en la punta de los dedos. El espacio me asfixiaba y las distancias cortas me angustiaban. Atravesé la barrera de lo estable para saltar al vacío sin paracaídas.
Te eché de menos sin que te hubieras marchado. Tuve miedo al eco del silencio, a la desesperación de las salas de espera. Me rompí buscando esperanza en los años. Y solo llovía sobre mojado.
Arañaban tus palabras a mi orgullo, hasta que éste importó menos que respirar.
Y dejó de llover.
A ti, mi respiración. Porque me das aire y me lo quitas.





Klodo
Tu texto es una desgarradora prosa poética….
Tú no escribir por escribir ….Tú vacías tu alma..
Me gustó
Klodo
Amandarina
De nuevo me sacas una sonrisa de satisfacción y a la vez una tristeza dulce. Es completamente cierto… vacío mi alma para que duela menos dentro. Gracias por apreciarlo y por leerme 🙂
Mabel
¡Excelente! Un abrazo Amanda y mi voto desde Andalucía
Amandarina
Gracias Mabel 🙂
Luis
Romanticismo en breves dosis, esto aportas como mínimo, un abrazo y el merecido voto diez, a Portada, sin duda!!
Amandarina
Luis, no había visto tu comentarioooo!! GRACIAS, el romanticismo cuando es tímido es más romanticismo. un beso
PBIEDMA
Me gusta lo que escribes pero este en especial. Voto
Amandarina
Y a mí los comentarios que me dedicas 😀