No puede el canto de la noche callar el llanto del alma pues aun con la mas suave de las caricias no puede tocar a tan fragil ser, ahogado en el dolor de una vida muerta. Como dejar de llorar cuando el dolor es su lenguaje y el tormento su compañia, pobre de aquella alma atrapada en una prision sin muros, atada por cadenas intangibles como un pensamiento y pesadas el plomo, llora a la desgracia pues la condena le persigue incansable con un furor nacido desde lo mas profundo de su ser, destrozandole y armandole de nuevo una y otra ves a cada dia con el paso de los soles y los cantos de la luna. Añorando una vida que no sabe si tuvo alguna ves, se vuelve penoso el ver cual niebla la realidad, caminando en el sueño de la existencia, contando sus dedos y mirando al cielo llorando de no saber si vive pero sonrriendo por hacerlo de todos modos.
Alex




Mabel
¡Me encanta! Un abrazo Alex y mi voto desde Andalucía
Esruza
Muy triste esa vida, como hay muchas.
Saludos y mi voto
Luis
Buena historia, un saludo y mi voto Alex!
Mariel
Excelente.