En la casa de Vanesa.
Vanesa-¿Nos tenemos que quedar encerrados? ¿Así va a dejar de matar?
Nicolás-No sé qué decirte. Estoy desconcertado, realmente
Vanesa-Probemos…
Decidieron no salir en todo el día.
El nuevo jefe de policía del pueblo les tocó timbre.
Vanesa-Si no se quiere morir, váyase. Todas las personas que están cerca nuestro se mueren. Váyase
Jefe de policía-Abran la puerta, por favor
Vanesa abrió la puerta.
Jefe de policía-Mario-Les dio la mano-Quiero decirles que cuentan con nuestro total apoyo para lo que sea, para lo que necesiten
Nicolás-Vivir tranquilos. Eso necesitamos
Jefe de policía-Van a tener dos policías cada uno cada vez que estén en la calle y dos cuidando la puerta cuando estén en su casa
Los dos se miraron.
Vanesa-Bueno, así vamos a estar un poco más tranquilos. Supongo…
Se escuchó el ruido de una bomba.
El oficial salió a la calle para ver qué pasaba y alguien lo mató.
El asesino entró con el cuerpo del oficial a la casa de Vanesa. Cerró con llave la puerta, los miró y les dijo,
“De acá no salen”





Mabel
¡Excelente! Un abrazo González y mi voto desde Andalucía
gonzalez
Muchas gracias, Mabel. Un fuerte abrazo.
Luis
Me cuesta seguir el ritmo de tu trabajo últimamente, González, sabrás discupalrme. De momento, te dejo el voto diez y a Portada. Un saludo!
gonzalez
Muchas gracias, Luis. Un fuerte abrazo.
C-Walker
Hay implícita una metáfora del control y la respectiva represión de la estructura social dominante, donde el individuo está sin salida y si intenta salir es intimidado (por no decir aterrado) en todos los aspectos del ser humano para permanecer “en la casa de Vanesa”.
Mi personal percepción de humor negro (aparte de lo anteriormente expuesto) hizo el relato interesante porque es una buena forma de criticar lo que nos agobia: burlándonos. Puede que no haya sido la intención del autor, pero el relato publicado le pertenece a todos a la larga, y lo interpretan a su manera. Aunque el devenir narrativo careció de ritmo, de claridad y riqueza contextual, fue una narración agradable de leer.
gonzalez
Muchas gracias, Walter. Un abrazo.