Escolopendras

Escrito por
| 68 | 13 Comentarios

Así como los perros muerden, son desconfiados y a menudo vuelven con el rabo entre las piernas y una mirada conciliadora, las caracolas son caprichosas y celosas y las estrellas representan un peligro cierto, las escolopendras son un misterio.

Se sabe que buscan el abrigo de órganos encarnados y palpitantes, aman pues los corazones cálidos y generosos, cuando los encuentran anidan en ellos por tiempo indefinible, de hecho no se ha logrado ver a ninguna abandonar un buen corazón caliente. Las escolopendras son reconocibles por sus ojos achinados, oscuros y estirados hacia las sienes; son amablemente tramposas y manipuladoras, y si no encuentran el camino franco hacia la comodidad de un organismo, son capaces de alterar la realidad de un modo encantador y alarmante, provocando tal avalancha de emociones en el elegido para su capricho que no habrá escape posible.

Las escolopendras son neuróticas y seductoras, sinuosas de movimientos como las serpientes, pero mucho más sibilinas. Son, sin duda alguna, y cualquiera que las conozca confirmará que no exagero, unas vitriólicas. No se sabe aún por qué una escolopendra pone la proa en alguien determinado (no es sólo la temperatura de un cuerpo), se ignora qué mecanismos utilizan para abatirlo, nunca se ha podido sorprender a una en el instante de adueñarse de su preferido, ni se tiene idea de cómo logran entrar y enroscarse en el interior más cómodo. No se ha descubierto aún qué hacen ahí dentro ni cómo obligarlas a salir una vez han entrado.

A pesar de lo dicho, yo recomendaría que, llegado el caso, os entreguéis sin gran resistencia. Pensad que, por lo que parece, sólo gustan de los valientes, y aceptadlo en silencio.

Comentarios

  1. Gemma

    26 abril, 2018

    Me encantan tus cuentos. Gracias Lilo es un placer. Un saludo

  2. Lilo

    26 abril, 2018

    Un placer para mí que me leas y comentes. Gracias!

  3. GermánLage

    26 abril, 2018

    ¿Imaginación a raudales, o simplemente intención de distraer? En cualquier caso, Lilo, original y hermoso.
    Un cordial saludo.

  4. Lilo

    26 abril, 2018

    Ambas cosas pueden convivir.
    Gracias, Germán, por los elogios.
    Y por leerme.

  5. Leonel Insfrán

    26 abril, 2018

    Otra gran relato! Me encantan tus historias, y tus maneras. Eso sí, llego a ver a una escalopendra y huyo despavorido…

  6. Lilo

    26 abril, 2018

    Jaja, sí, sería lo mejor.
    (¿Todo mal, Leonel?)
    Gracias!

  7. Lilo

    26 abril, 2018

    Muchas gracias, Larry.
    Mis saludos también.

  8. Mabel

    26 abril, 2018

    ¡Maravilloso! Un abrazo Lilo y mi voto desde Andalucía

  9. peperina lapipetuá

    28 abril, 2018

    No conocía esta especie, pero tal como describes sus características será mejor andar con cuidado!
    Me encantó Lilo! Un saludo

  10. griz12060904

    28 abril, 2018

    Un relato único, me gusto mucho, sobre todo por la información que nos brindas y como nos invitas a rendirnos ante este pequeño y astuto animalillo. Muy buen uso del vocabulario y aprendí una nueva palabra. GRACIAS, FUE MARAVILLOSO.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas