Un frío día de invierno

Escrito por
| 42 | 5 Comentarios

El tiempo empeora y el ruido de la lluvia entra en mi cabeza.

Miro a mi alrededor y ya no queda nada, únicamente soledad, aunque la casa no esté vacía. ¿Por qué me siento tan solo si estoy acompañado? ¿Por qué huimos y tememos la soledad?

Intento empezar la mañana de forma positiva pero no consigo controlar mis pensamientos y estos me persiguen…¿por qué nos es tan difícil controlarlos? ¿ego o amor? ¿creer o descontrol?

Preguntas, preguntas y más preguntas sin una respuesta clara…resoplo. No es una buena forma de empezar el fin de semana.

Enciendo el teléfono móvil. 55 whatsaps…ninguno dice nada salvo para el que lo escribe, ¿por qué nos gusta alardear tanto de nuestro día a día? ¿por qué tenemos que contar todo lo que hacemos y en cualquier momento? ¿realmente ganamos algo enseñándoselo a la gente, sea conocida o desconocida?

Otra vez más preguntas sin respuesta…y por una vez intento responderlas.

Aferrarnos a algo y alguien por no sentirnos solos, demostrar que somos capaces de hacer cosas sin necesidad de estar sólos pero a su vez haciéndoselo saber a los demás…soledad, que buena compañera para unos y que mala compañera para otros.

El frío de la calle sacude de nuevo mi interior. Me reclaman y pese a todo, me vuelvo a sentir vacío por dentro.

Algo está pasando, algo que no soy capaz de ver, algo que puede que cambie mi vida, en definitiva, cambios, cambios y más cambios. ¿Por qué nos dan tanto miedo? Nos aferramos a nuestra zona de confort pese a saber que es un error y que nos equivocamos…otra vez soledad y miedo van íntimamente ligados.

Respiro profundamente. Intento mantenerme sereno, disfrutar de esta zona de confort que tantas veces me echan en cara, pero en el fondo, se que es hora de un cambio. No se cual, ni se como, ni se porque, ni se donde, pero la hora ha llegado.

Cierro los ojos y empiezo a pensar en mí. En el tiempo desaprovechado todo este tiempo, y no digo perdido, porque la vida siempre nos da una lección para aprender, y sino la aprendes te la vuelve a repetir. Me doy cuenta que en mi caso, la vida ya ha repetido esta lección hasta en tres ocasiones. Que sabia es…es el momento de combatir la soledad y ver la nueva oportunidad que me está brindando.

Sonrío por primera vez en mucho tiempo y voy a despertarla por última vez con un beso. Un beso sincero y sin sentimiento. Un beso que sabe a soledad y a la vez a cercanía, cercanía interior.

Ser feliz. Simplemente la vida se resume en eso. Todo lo demás llegará sólo…

 

Comentarios

  1. Gorka

    30 abril, 2018

    Bonita y dura reflexión. Está muy bien.

  2. Klodo

    30 abril, 2018

    Me gustó tu texto, Endika
    Buscas la originalidad y eso es bueno
    En Falsaria la mayoría son poetas…
    Tienes que quererte un poco más a ti mismo
    Saludos y mi voto
    Sergio

  3. GermánLage

    1 mayo, 2018

    ¿Por qué nos dan tanto miedo los cambios, Endika? Sencillamente, porque el ser humano es un animal de costumbres, y todo tiende a la estabilidad. Por eso. Buen texto.
    Un cordial saludo.

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas