Porque quiero, porque no quiero
El puño es mortal,
La tinta inmortal.
Porque creo, porque no creo
Me entrego a vos
Corpóreo Verso,
En vuestra aristocracía,
cae la boca ingenua de emoción
o la lejana compañera impasible.
Construís vuestro propio mundo,
Dama o señor
Según la ocasión,
Subjetiva malicia
Sin pena ni dolor
Mostráis vuestros ojos
De solitario color.
La palabra vuestra aliada,
El adjetivo es vuestro carcelero,
No me culpéis
De vuestro acierto o desacierto.
Ellos juzgan vuestro arte
Con crecida voluntad,
Derriban vuestro río de estrellas
O encumbran los cantos
De vuestros ojos voraces,
De tiempo en tiempo
Alaban la rosa y luna llena,
Se engañan con vuestra pena lágrima.
Porque tengo, porque no tengo,
La llave de vuestra existencia,
Sois la esclava
De mi fiebre altiva.
Porque soy, porque no soy
Vuestra diosa mortal.
Y vos mi legado inmortal.





Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Angela y mi voto desde Andalucía
GermánLage
Interesante juego de contradicciones, que dan como resultado un buen poema.
Un cordial saludo, Titanegra.
viky
Lindos versos, mi voto para ti.
Edilberto Cauich
Hermoso poema, tienes mi voto!