El vampiro de mi colegio

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Deck ese era su nombre y aunque nadie me lo crea, estoy casi un 99.9 porciento, de que lo que él aparentaba ser, no era, se destacaba por tener un alto pormedio en la escuela, siempre 10 cerrado, lo cual era tecnicamente imposible, era la envidia de todo chico, vivía sin estrés, les juro que ni siquiera desarrolló nunca acné, yo desde un principio tuve mis sospechas y aunque a mis amigas les conté mi al parecer divertida teoría para ellas, para mí resultaba algo serio.

 

Que mejor ocurrencia la mía que al salir seguirlo para ver …cuál era su casa…

 

Después de una larga y muy tardada caminata, supe que al momento en que desvió su camino a lo que parecía ser el puente que lleva al cementerio estaba perdida, pero no había vuelta atrás.

 

En ese entonces, comencé a darme razónes para seguirlo ha aquel lugar y una de esas era que… no había nadie más blanco de lo que era él, su piel era tan pálida como la de un muerto, esa era muy buena razón, para seguirlo a aquel lugar para morirse de miedo.

 

Pero había algo que no dejaba de pasar por mi mente y esto era… si Deck ya sabía que lo venía siguiendo desde un inicio, sus pasos eran ágiles y equlibrados, lo cual ya me resultaba un tanto sospechoso.

 

El clima pareció volverse en mi contra, ya que el frío que en aquel panteón hacía, parecía de invierno, siendo que se supone estabamos en primavera.

 

Al momento en que se adentró entre la tumbas les juro que sus manos se veían más blancas de lo normal.

 

Lamentablemente no tengo nada más que decir, después de aquello sólo recuerdo una rosa roja siendo arrojada por él hacía una de las tumbas, yo pisando una rama y después de esto, total oscuridad.

 

Al despertar me encontraba en mi cama y según mi madre eso fue tan sólo una pesadilla… mientras que mis “amigos” me decían que nunca existió un Deck y que tan solo era un delirío mío.

Pero eso amigos míos, les juro que aquel sueño fue de lo mas real que pude haber tenido, yo sé que Deck es real y aunque nadie me lo crea, aún sigo creyendo que él era un vampiro, ya que mis memorias sobre él están en todas partes, mas sin embargo, él no se encuentra en las de nadie más.

 

Talvez sea cosa mía o quizás… ¿no?

 

¿Decidme ustedes nunca les ha ocurrido algo parecido a esto?

Comentarios

  1. Mabel

    21 mayo, 2018

    ¡Impresionante! Un abrazo Chalen y mi voto desde Andalucía

  2. Luis

    21 mayo, 2018

    El estilo breve es sin duda una de las características de un talento en desarrollo, he ahí, mi voto y mi saludo!

  3. Ger_GERTZEN

    21 mayo, 2018

    Gracias por usar correctamente el pronombre “lo” en “al salir seguirlo”, la mayor parte de hispanófonos pondría “seguirle”, leísmo al canto, por mucho que la machista RAE lo admita (para sujetos masculinos, no para los femeninos, más razón aún para rebelarse).

    Has cometido algunas salvajaditas:

    - “razónes para seguirlo ha aquel lugar”. La tilde sobra y la “h”. Confundir la preposición “a” con el verbo “haber”, es un poco fuerte.

    Lo de escribir “talvez” junto (como en portugués) me ha llamado la atención, pero parece que en América se usa.

    Y “solo” nunca ha de llevar tilde (desde las aclaraciones normativas de la RAE de hacia 2010, que son de lo más lógicas). Pero lo dejó en recomendación. Antes o después será norma, por lógica de las normas de acentuación.

    En general la narración me ha parecido mejor en tus dos anteriores publicaciones. Creo que a esta le falta un repasito (replanteamiento).

  4. Esruza

    22 mayo, 2018

    Tiene razón Ger_Gertzen, pero me gustó tu relato y gracias por tus comentarios a mis publicaciones, eres
    muy amable..

    Mi voto y un afectuoso saludo.

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