Cuando el sol se disipa
y frecuentemente ulula
desvanece sus hierros de jauría
y ataca la estremecida voluntad
del aire, y su empecinamiento es
menos alegórico menos renuente,
cuando la luz emerge solidaria y
se estanca sobre hombros desconocidos
hasta alcanzar la mayúscula minoría
de dedos y haces sentenciosos, y la luna
es un faro que apenas tiene sentimientos.
Cuando el sol al fin crece
y se extiende su flota de dientes en racimos
a borbotones la sangre estalla
hasta el crimen o hasta la necedad inmediata.
Los juegos inveterados
las maléficas canciones de niños en naciones
con tremendos impulsos de sombrías gestaciones
donde nace el chancro de los humildes parias.
Es entonces que la noche me avanza
y me secuestra un ímpetu cotidiano,
la raza me aumenta y el siglo se agiganta
y forman arenales los terribles alfabetos ladinos,
y crujen los arrecifes con peces almizclados,
y las torrenteras de semen se disfrazan de hercúleos héroes
de brazos aceitados y manos opulentas, que la bendición
de dios aumenta y vigoriza.
Hasta es la sangre un manantial de obleas
de tributos milagrosos que nadie olvida,
que nadie material concreta, y es el aire
esa glaciación de enormes puertas encontradas
donde se niegan
serpientes y amuletos diarios.
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Esruza
Muy bueno Luis.
Mi voto y mil saludos
Luis
Gracias Estela, un saludo cordial!!
Mabel
¡Excelente poema! Un abrazo Luis y mi voto desde Andalucía
Luis
Agradecido quedo, un abrazo Mabel-.
LOUE
Arrebatador poema Luis, me encantó. Un abrazo!!
Luis
Muchas gracias Louise, un abrazo!
Alberron
Mágico Louis. Tienes mi voto agradecido por tan buen artículo.
Luis
Gracias a ti, de nuevo; en realidad es Luis, un saludo!