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Hasta que nuestras gargantas sangran.
Gritamos.
Porque estamos desesperados por ser escuchados.
Gritamos, porque estamos hartos de sentirnos invisibles.
Porque nos hicieron a un lado. Fingen no vernos.
Porque deciden temernos. Osan juzgarnos.
Gritamos.
Porque somos luz, pero nos esconden en las sombras.
Gritamos, porque se niegan a mirarnos.
Gritamos, porque intentan confrontarnos.
Quieren lastimarnos. Tratan de cambiarnos.
Gritamos a toda voz mientras corremos, mientras lloramos.
Fuimos oprimidos, fuimos reprendidos, pero no lograron apagar nuestros fuegos encendidos.
No seremos prisioneros.
No seremos encerrados.
No podemos ser cambiados.
Somos la lluvia en la sequía
El fuego en el invierno
Somos nieve en el infierno.
Somos fuerza, somos esperanza, somos fe.
Gritamos, hasta que arden los pulmones.
Porque queremos ser vistos.
Gritamos hasta que falta el aire.
Expulsamos dolor. Inhalamos amor.
Gritamos. Corremos. Volamos. Amamos.
Porque no seremos desterrados y ya nunca seremos avergonzados. Ni seremos oprimidos.
Gritamos
Porque no estamos solos.
Gritamos
Para no ser oprimidos.
Gritamos porque de otro modo seremos olvidados.
Gritaremos
Y juro que un día
Seremos escuchados.>>
-unicornio




Mabel
Muy buen poema. Un abrazo Alisson y mi voto desde Andalucía
Sosias
Hola,Unicornio.
Una extraordinaria manera de explicar porqué gritamos. Ojala seamos escuchados.
Saludos y mi voto.