Jerusalen… ¿de oro?

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Durante la famosa guerra de los seis días en que egipcios, jordanos, sirios y persas esperaban aplastar el naciente Israel, pero donde consiguieron todo lo contrario, hubo una canción que se convirtió en himno (no oficial) de la nazión. Sí, me refiero a Jerusalén De Oro o, en su lengua original «ירושלים של זהב‎», que se transcribe como «Yerushalayim shel zahav».

 

Tal canción fue escrita por Naomi Shemer, y dicha composit… letrista, ha sido muy conocida y reconocida por tal mérito. Hasta recibió el Premio Del Estado De Israel (en 1983), entre otras por esta crea… canción.

 

Una canción tan importante para la gente de Israel que hasta en la película La Lista De Schindler de Steven Spielberg aparece, justamente sobre las 3 horas y 3 minutos del filme (al menos en la versión de 3h15, puede que haya alguna más), cuando l@s sobrevivientes de su particular campo de concentración son liberad@s y caminan hacia la esperanza (y, de paso, hacia la localidad más próxima que su libertador ruso les acaba de señalar).

 

El hecho de haberla incluído en un filme ambientado en la segunda guerra mundial (1939-1945) es un poco anacrónico, pues la canción fue creada dos décadas más tarde que lo que relatan los hechos. No se dio a conocer hasta 1967, aunque sus raíces son más antiguas. Tal vez realmente la cantaron al caminar hacia la libertad, pero en otra lengua.

 

Pues resulta que tal canción, como reconoció ya cerca de su muerte Naomi (tras varias décadas negándolo), la melodía no era original suya, sino que se inspiró en una canción que oyó en Tel Aviv cantar a Paco Ibáñez Gorostidi.

 

Tal canción es una melodía tradicional vasca, Pello Joxepe o Peio Joxepe. E, irónicamente, trata sobre un hombre que, encontrándose en una taberna, recibe la noticia de haber sido padre (se ignora si primerizo o ya consagrado). Él, seguramente entre trago y trago, niega tal paternidad y afirma que su madre sabrá de quién es tal hija o hijo*.

 

Me parece curioso (no casual, no creo en casualidades, sí en caUSalidades) que, una ciudad que tres religiones consideran santa (y qué me expliquen por qué es más santa que la que me vio nacer a mí o cualquier otra del Universo), en su más conocida oda, esté fundada sobre una mentira (la de la m/paternidad de la melodía) y sobre una acusación de promiscuidad o, al menos, de infidelidad, del contenido de la letra de la canción original.

 

Al final, la madre y la criaturita se van a vivir con el cura. Tal vez tuviera este también que ver en su creación, o fue obra del pitiritu santo, que experiencia ya tiene, al parecer.

 

Creo que todo ello dice mucho sobre la violencia, el fanatismo, la idolatría y el comercio que se comete con dicha ciudad. Hasta en sus odas resulta más pecadora que santa.

 

Tal vez, alguno tenga que volver a resucitar y volver a expulsar a muchos mercaderes, fariseos y saduceos del templo.

 

Para escuchar la canción realmente original: https://www.youtube.com/watch?v=ttuRcl1dK1M

 

Para escuchar la versión de Naomi: https://www.youtube.com/watch?v=mjmMllp8hJg

 

Jerusalén De Oro, tal vez lo sea, sí, pero edificada sobre cimientos de mentira.

Comentarios

  1. Mabel

    20 mayo, 2018

    Muy buen relato. Un abrazo Ger y mi voto desde Andalucía

  2. Ger_GERTZEN

    24 junio, 2018

    ¡Gracias!

    (y perdón por la prolongada ausencia, es decir, tardanza en responder)

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