Cuatro años atrás hice un curso de primeros auxilios.Fueron 7 sábados de 3 horas por dia, con teoria y práctica .
Sali con mi diploma bajo el brazo, sintiéndome Izzy de Greys Anatomy, pensando en cuantos muertos iba a resucitar, atenta en la via pública a la necesidad de auxilio y por qué no soñando con la portada en el Clarin, ” mujer salva vida en la via publica”…
Pero no todo es como lo soñamos , ni tan facil como pensamos..
Dos semanas despues de terminarlo, cruzaba una calle, llovia bastante, cuando vi una mujer tirada en la vereda de enfrente, y otra agachada junto a ella pidiendo ayuda.
Me acerqué lo más rápido que pude, evalué detenidamente la situación, rememoré todo lo aprendido en 7 semanas y decidi actuar: me puse a pedir ayuda yo también…
y es que la vi tan tirada, tan desmayada, tan inconciente…y si la pongo doblemente inconciente? y si la muevo y la rompo? ..
Asi que, con pesar, le cedi lugar a quienes tenian mas seguridad y conocimIento que yo, y me retire cuando la supe atendida..
Desde entonces en estos años la vida me dio dos oportunidades más de poner en práctica algo de lo aprendido…y por suerte no más porque tendriamos muchas familias desgraciadas…
Pero ayer , ayer tuve la posibilidad de reinvindicarme,..
Volvia en el subte, cuando de repente no solo paró el tren, sino que se cortó la luz. Combinación más que poderosa para asustar a cualquiera sobre todo por el olor a quemado que empezaba a sentirse y el calor que se manifestaba-
Empece a buscar mi aplicación de linterna, pero para cuando la encontré ya medio vagón la habia prendido asi que algo de luz habia.
La suficiente para ver que el Sr sentado en diagonal a mi estaba teniendo algún tipo de ataque…jadeaba, y estaba de un color esmeralda rarisimo, una mezcla de Pitufo con Increible Hulk, pero de seguro era por las luces de la linterna porque la señora a mi lado estaba rosa y la de enfrente mio violacea…
Me pregunte de que color estaria yo, pero el Sr empezo a manifestar claramente que no podia respirar bien,asi que deje la fotonostra para después y lo ayudé a quitarse el saco, le aflojé la corbata que tenia tantos nudos que parecia una correa , mientras la señora rosa lo abanicaba con su “cartera” ( lo que vale es la intencion) y la violacea con una carpeta.
A los 10 minutos más o menos todo se encendió . la visión tecnicolor se borro, y el tren comenzo a andar. En la primer estacion el Sr bajo y quedo en manos del personal del subte, medio cachuzo pero conciente y estable
ya en tierra firme , caminaba el tramo hasta mi casa y pensaba acerca de lo sucedido. Esto fue una pavada, ninguna portada, ningun salvataje de vida, ningun poner en practica nada, pero me hizo reflexionar acerca de la vulnerabilidad de sentirse mal en la via publica, cuando ya no podes vos mismo ayudarte y entregarte a otros ( desconocidos) es la unica opcion.
y me di cuenta que siempre esta bueno hacer un curso, pero como bien dice el refran, la practica hace al maestro.
Los primeros auxilios deberia ser una materia que debe dictarse como matematicas y lengua, todos los años una y otra vez para convertirnos en ciudadanos capaces y seguros de poder asistir a alguien cuando le sucede un infortunio en la via publica- por lo menos, como decia aquel famoso arbitro, asi lo veo yo.
karel




Mabel
¡Excelente! Un abrazo Karina y mi voto desde Andalucía
karel
Gracias Mabel!! beso grande
Gian
Excelente relato. Saludos y mi voto.