Pude haber estado para ella, acompañarla a descubrir lo que albergaba su mundo, pero la deje sola.
Le hubiera sido más fácil superar las adversidades y no derramar lágrimas tristes en su lindo rostro si la hubiera apoyado cuando nadie más lo hacia, pero la dejé sola.
Incluso la dejé sola cuando todo era felicidad y calidez a su alrededor.
Pero ella sabía que algo faltaba, no estuve presente. Nunca.
Aún cuando siempre la observé desde el otro lado,no es igual que estar allì.
El día en que la lluvia no dejaba de caer en su corazón, ella ya no me esperaba, aunque seguía clamando por mi.
Tal vez, si alguien me hubiera regalado a ella…
Tal vez no estaría así, tal vez.
Tristemente, yo, la esperanza he dejado sola a más de la mitad de la humanidad, como hice con esa joven de ese lejano lugar, de ese lejano país que poco a poco cae en oscuridad.





Esruza
¡Hermosísimo poema, Yoyo!
Mi voto y saludos
Mabel
¡Qué belleza! Un abrazo Alejo y mi voto desde Andalucía