El camino se bifurca, la lava llegara pronto al hogar y al refugio que ambos construimos por separado mientras descubríamos juntos esta exótica nueva isla en los confines del mundo, por lo visto en lugares equivocados al mismo tiempo, simplemente por tratar de estar juntos, cuando un volcán entra en erupción no puedes predecir por qué lado de la colina caerá más fuerte y feroz su lava, atrapados entre el mar y la jungla, vendimos nuestros sueños y pronto llegaran huéspedes nuevos a los que tendremos que socorrer para que no mueran por el calor y las llamas que han generado nuestras esperanzas.
La casa moderna de colores tierra y grandes ventanales, la inmensa cocina donde pasaría horas pensando en ti, el salón que vería tantas fiestas con amigos, el pasillo teñido por la luz del sol atardecer un día tras otro como una fotografía eterna de tiempos mejores… Quisimos hacer ese momento eterno para poder vivir en él o al menos para vivir engañados un tiempo creyendo que eso podría suceder algún día, quizás por el miedo a perder o por el cansancio de continuar o… ¿quien sabe? Quizás nos enamoramos, nos amamos sin saber amar y pretendimos guardarlo, explotarlo, allí en el lugar donde lo encontramos. La tristeza me inunda pero el tiempo me impide detenerme a morir aquí mismo…
Tu preocupado de salvar tu refugio, yo preocupada de coger las cosas de mi hogar suficientes para sobrevivir, antes de despedirme de él, no será suficiente ni para sobrevivir en la jungla río abajo un solo día, pero algo es algo e intento no perder la esperanza, en mi ansiedad desaparece tu recuerdo para no regresar jamás, no sé qué fue de ti, ahora he de ocuparme de los niños y las mujeres buscando sin conocimiento un nuevo lugar donde asentarme para esperar a que pase, si es que pasa, la rabia del volcán.
Nuevos visitantes me hacen renunciar a los que he de proteger, ojalá pudiese dividirme en dos, en tres, en cuatro… Estar en todas partes y deseando no estar en ninguna al mismo tiempo.
El océano se parte en lo profundo, tras la isla el mar termina y el agua cae al vacío en una cascada tan alta que se divide en millones de gotas y estas en otras más pequeñas creando finalmente el mar de nubes que cubre todo más allá de lo que puedo alcanzar a ver. Es increíble que todo esto se hallase tras las montañas en el interior, nunca seguí el río que alimentaba mi alma, nunca me preocupé por explorar más allá de lo que conocí, porque consideré que él era mi final, mi final feliz ese lugar en que descansar sin tener que pensar en nada más y sin querer me dediqué a morir lenta y dulcemente en mi propia ignorancia.
En ese inmenso mar de nubes teñido de colores hay islas flotando a diferentes alturas más bajas que mi mar, próximas a la que era mi hogar, hermosas islas de aguas cristalinas y verdes colinas, pero me da miedo saltar y no poder regresar a mi océano, el único camino que conozco para regresar a casa.
Ato una cuerda roja entre mi barco y la isla, será suficiente para alcanzar el nuevo hogar de la manera más sensata que puedo permitirme, en el tiempo que pase fuera los nuevos visitantes sometieron a los antiguos y tomaron el control del grupo, se consideran dioses porque poseen armas, simples cuchillos de la cocina, pero el miedo a surgir herido es suficiente para mantenerlos encerrados en los pisos inferiores del barco, apresados tras los barrotes construidos por su propio miedo, víctimas de su falta de coraje y la esperanza de que yo regresaría algún día para poner orden… La vida de los humanos nace y muere con sueños absurdos carentes de sentidos que los alimenta y mata por dentro a cada paso que dan, dividiéndolos en cientos de posibilidades, realidades, personas, elecciones… quedan tan divididos que jamás se mueven a no ser que les obliguen, obsoletos, absortos en sus propias mentes construyen laberintos eternos, tan retorcidos y complicados como su propia imaginación infinita les puede permitir, la mente no descansa, la mente no envejece, la mente se atrofia y les retuerce en el drama, en la ignorancia, en la dualidad.
Sola de nuevo he de luchar por ellos… los que apresan sufren del mismo miedo que los apresados, he de destruir su realidad, su laberinto, simplemente mostrándoles que nunca fue real, hasta el punto de lo absurdo y regresarán al presente. Pero no puedo dudar ni un solo segundo o un pequeño pensamiento se introducirá en sus mentes desatando el caos de nuevo, sino estuviera sola no sería tan complicado, pero ellos permanecen escondidos, rezando por que todo se arregle… es irónico.
Prefieren una vida sin vida que vivir, luchar por ser libres y lograrlo.
Rezan sin esperanza alguna, porque si no estarían aquí a mi lado.





Mabel
Muy buen Cuento. Un abrazo y mi voto desde Andalucía