Anoche soñé volar, volaba surcando el cielo con una misteriosa máquina, un artilugio que me hacía avanzar por las alturas sobre montañas y ciudades. También recuerdo un río ( quizá el Guadalquivir, mi tierra, quién sabe) y mares, incluso paraba a descansar en alguna bahía junto a otras personas. Descansaba y de nuevo remontaba alturas. Qué feliz me sentí, cuánta libertad, hermosa magia. Al final del sueño, el artilugio se pierde y me veo preguntando por él, buscando pesquisas sobre su paradero. Cuánta felicidad, Dios mío. He leído u oído que este sueño es un preludio de la muerte. Si así es, preparado me hallo para el pasaje cuando el destino lo quiera. Qué felicidad tan sobrenatural.
Chema




Mabel
Muchas veces presentimos cosas que los demás no sienten, sentimos y soñamos con algo que nos transporta a otro Mundo, no lo imaginamos pero no sabemos precisar que es porque tiene muchos significados. La Muerte se puede transformar en cualquier cosa, aunque siempre está ahí cerca de nosotros, vive con nosotros y es ese sentimiento el que se apodera de nuestro ser. Un abrazo y mi voto desde Andalucía.
chema
eres muy amable