Tu voz no mengua,
y adolesco de olvido,
arden las sombras,
y apareces en el artificio,
de tus curvas desnudas.
Y quebrantas el silencio,
bajo dudas,
sobre promesas,
besos ahogados,
y lágrimas,
en tu regazo.
Sin embargo,
nuestras palabras
en el silencio,
son un naufragio,
un recuerdo extinto,
y de mil maneras,
el olvido llegará tardado.
Tu voz no calla,
mi piel no olvida,
mis versos no se borran,
y soy tan imperfecto,
e incompleto,
sin tus labios.
Tu voz no susurra,
mi oido no te atrapa,
y recuerdo todo,
olvidando,
que eres mi pasado.
Por eso recurro
a mis versos,
marcados a fuego,
cicatrizados en mi memoria,
y te escribo,
esta despedida,
este ultimo poema,
si posdata,
sin prólogo,
sin antesalas,
sin rimas, ni simetría,
con el corazón en agonía,
pero son los mejores versos,
que alguien pudiera
haberte escrito.




Mabel
¡Qué hermoso! Un abrazo Carlos y mi voto desde Andalucía
Esruza
Ciertamente son tristes las despedidas. ¡Hermoso y triste!
Mi voto con mis saludos